El diputado nacional Rodrigo de Loredo participó en las últimas horas de un taller de seguridad en el barrio San Vicente, de Córdoba, en el cual tomó nota de los reclamos de los vecinos. A pesar del descontento, el miedo y de señalar falta de presencia policial, señalan que la libre portación de armas no sería una opción.

En la jornada de trabajo, de Loredo, junto al concejal Esteban Bria, indagó a los vecinos acerca de su opinión respecto a la libre portación de armas. Aún confesando que la inseguridad alcanza niveles intolerables en el barrio, se mostraron en contra de este tipo de medidas. La opinión mayoritaria fue que dicha acción no va a hacer otra cosa que agravar la situación.

“Los vecinos se sienten indefensos e inseguros, sin embargo, prefieren que no haya libre portación de armas en Córdoba. Piden una justicia más dura y presencia policial”, agregó.

Además, en un resumen de la reunión, destacaron la falta de evidencia empírica y científica que indique que a mayor posesión de armas en la sociedad civil haya menos delitos o menos homicidios y que “la violencia y la delincuencia dependen de muchos factores”.

Contexto

En el evento se hizo referencia al caso de San Pablo, donde un informe concluyó que el aumento del 1% en la tenencia de armas de fuego incrementa el 2% la tasa de homicidio en los municipios de dicho estado. En cambio, cuando se aplicaron políticas de desarme, se redujo el 60%de los homicidios.

“En cada barrio el cuadro es idéntico, la inseguridad crece todo los días y los vecinos no aguantan más, sienten que en este último tiempo la situación se volvió más violenta. Los arrebatos en la vía pública suceden todos los días y se organizan entre los vecinos para cuidar los hogares para poder hacer las compras. La ausencia del Estado y la falta total de políticas de seguridad, tienen su correlato en vecinos que dicen sentirse abandonados y que en los barrios prima la ley de la selva”, enfatizó.

A la vez que aseguró que el tema debe tratarse desde los tres niveles del Estado en conjunto, remarcó la necesidad de trabajar en la capacitación de las fuerzas de seguridad, invertir en equipamiento y tecnología. “También es imprescindible la coordinación entre las fuerzas policiales con la justicia y con un estado provincial y municipal presentes”, concluyó De Loredo.

Finalmente, expresó: “Hoy el Estado aparece después del delito, no hay políticas de disuasión y prevención, el gobierno mira para otro lado frente a uno de los mayores flagelos que sufren los vecinos de Córdoba. El problema es que no se puede cortar la cinta por la no comisión de un delito, entonces para la prevención no hay recursos”.