En una jornada marcada por la tensión y un fuerte despliegue político, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó este miércoles 29 de abril su primer informe de gestión ante la Cámara de Diputados.
En medio de crecientes denuncias sobre su patrimonio e investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito, el funcionario fue tajante: “Estoy acá dando la cara”, afirmó, confirmando que no tiene intenciones de abandonar su cargo.
Un respaldo total del Ejecutivo
La sesión no fue un trámite parlamentario más. Adorni ingresó al recinto acompañado por el presidente Javier Milei, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la totalidad del Gabinete nacional, en un gesto de apoyo explícito ante las críticas de la oposición.
El clima fue de confrontación desde el inicio, con música de «Rocky», aplausos del oficialismo y chicanas por parte de los bloques opositores.
Cruces por el patrimonio y los «viajes cash»
La oposición centró sus ataques en la evolución patrimonial del jefe de ministros. El diputado Rodolfo Tailhade cuestionó gastos en viajes familiares a destinos como Aruba, Bariloche y Río de Janeiro, alegando que habrían sido pagados en efectivo y que no coincidirían con sus declaraciones juradas.
Por su parte, Myriam Bregman ironizó sobre el funcionario apodándolo «Aloe Vera», señalando que «cada día le descubren más propiedades».
Ante estas acusaciones, Adorni defendió la legitimidad de sus bienes y arremetió contra el kirchnerismo, afirmando que no aceptará injurias de un partido cuya «jefa está presa por robar».
Además, denunció que las preguntas sobre el itinerario de su esposa sugieren un posible espionaje sobre su familia.





