El gobernador Martín Llaryora aseguró que la provincia funciona como un «buffer» para cubrir las falencias de la Nación. Apuntó contra el PAMI por el cierre de clínicas y anunció que ampliará los fondos para comedores escolares y discapacidad ante el aumento de la demanda.

En un escenario de creciente tensión por el impacto de las medidas económicas, Martín Llaryora lanzó una dura radiografía sobre la realidad que atraviesa la provincia y el país. Tras ocho meses consecutivos de caída en los recursos y un parate en el sector industrial y pyme, el mandatario cordobés advirtió que la situación social llegó a un punto crítico y tildó de «crueldad inusitada» algunas decisiones del Gobierno central.

El reclamo por los abuelos y la salud

Uno de los puntos más álgidos de su discurso fue la situación del PAMI. Llaryora lamentó la falta de sensibilidad ante el cierre de centros de salud en el interior: “El PAMI ha defendido clínicas en muchos lugares, así que tranquilamente podría haber conservado la de Marcos Juárez. Eligieron el abandono, eligieron la crueldad y dejaron a 5.500 abuelos a la deriva”, disparó.

Asimismo, el gobernador reveló la incertidumbre que rodeó al sistema sanitario hasta hace pocos días: “No sabíamos si la Argentina iba a tener vacunas ni calendario vacunatorio. Estamos sosteniendo la mayoría de los programas de salud con recursos propios”, explicó.

Córdoba como «buffer» de la crisis

Llaryora destacó que la provincia está funcionando como un amortiguador para suplir lo que Nación dejó de financiar. En ese sentido, confirmó que ampliará los cupos del PAICOR debido a que «cada vez hay más chicos que necesitan alimentarse» y que incrementará el fondo destinado a la discapacidad porque «tampoco les están cumpliendo».

“Estamos tratando de sostener cada cosa que se cae desde la Nación, pero uno no puede llegar a todo. La pérdida de empleo y la caída del consumo ya las vimos en Argentina; el éxito de un plan económico también se mide por la generación de trabajo”, sentenció el mandatario, marcando distancia con el modelo de ajuste exclusivo en la macroeconomía.

Déficit en las provincias e incertidumbre

El gobernador subrayó la solidez fiscal de Córdoba frente al resto del país, señalando que ya son 12 las provincias que cayeron en déficit y tienen dificultades para pagar salarios. “Nosotros tomamos medidas que nos permiten estar en esta situación, pero los intendentes están en la primera trinchera y cada día están más complicados”, detalló.

Finalmente, Llaryora hizo un llamado a la unidad nacional para atravesar la tormenta: “La situación es muy difícil. Tenemos que estar todos juntos, más allá del partido o la religión, y tirar para el mismo lado”, concluyó.