En un escenario cómodo para su retórica liberal, Javier Milei utilizó el estrado de la Fundación Libertad para lanzar una de sus alocuciones más agresivas de los últimos meses.

Con la presencia del referente Alberto Benegas Lynch (h), el mandatario no ahorró calificativos para la oposición y defendió a rajatabla el ajuste fiscal, asegurando que «lo peor ya pasó».

El punto más álgido del discurso fue la embestida contra el kirchnerismo. Milei se refirió a Cristina Kirchner como «la presidiaria», criticando la entrega de jubilaciones sin aportes durante sus mandatos.

Tampoco escatimó ataques contra el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, a quien tildó de «soviético» que «no sabe sumar dos más dos ni con un ábaco». Según el Presidente, el actual descalabro económico es producto de una acumulación de basura «debajo de la alfombra» dejada por las gestiones de Néstor, Cristina y Alberto Fernández.

Fuego amigo: El ataque a los «empresaurios»

En un giro que sorprendió a parte del auditorio, Milei no solo apuntó a la política, sino también a sectores del círculo rojo. Mencionó explícitamente a Javier Madanes Quintanilla (FATE) y a Paolo Rocca (Techint) en su cruzada por la desregulación.

«¿Por qué tengo que beneficiar a tres corruptos ineficientes en contra de 48 millones de argentinos? ¿Es justo pagar los neumáticos cuatro veces más caro o los tubos de acero?», se preguntó, justificando la apertura de importaciones para «nivelar la cancha» y quitar privilegios.

«Sabotaje y violencia política»

El Presidente vinculó el reciente aumento de la inflación con un «sabotaje» orquestado tras las elecciones de mayo de 2025. Según su visión, una alianza de «empresaurios, políticos y medios» intentó voltear el equilibrio fiscal con leyes en el Congreso.

Además, inició su discurso expresando su repudio al nuevo intento de asesinato contra Donald Trump, vinculándolo con un «auge de la violencia política de la izquierda» en el mundo libre que, según él, busca recuperar por la fuerza lo que perdió en las urnas.

Defensa del ajuste y «sueldo mínimo»

Milei insistió en que su gestión es la única que ha logrado generar empleo formal tras una reforma laboral y sacó pecho por su propia austeridad:

«Soy el único que no se modificó el sueldo, soy el Presidente que menos gana en América. El ajuste lo pagó la casta».

Para cerrar, el mandatario ratificó su rumbo económico: «Tarde o temprano vamos a derrotar a la inflación y vamos a ser el país más libre del mundo».