Un hombre de 29 años, oriundo de Córdoba y residente en Brasil, fue detenido en el estadio Mineirão de Belo Horizonte durante el partido entre Boca Juniors y Cruzeiro por la Copa Libertadores. Se lo acusa de haber realizado gestos racistas hacia la parcialidad local.

Nahuel Jeremías Maldonado fue señalado por un guardia de seguridad privado, quien alertó a la Policía Militar. Según el acta policial, Maldonado habría provocado a los hinchas de Cruzeiro imitando a un mono. Por su parte, el hincha negó las acusaciones y explicó que su gesto, al pasarse la mano por el brazo, hacía referencia a la «falta de sangre caliente» del equipo brasileño.

El caso ha generado gran repercusión y ya está en manos de la Justicia brasileña. La situación es compleja para el cordobés, dado que en Brasil la injuria racial es equiparada al delito de racismo, lo que conlleva penas más severas, incluyendo prisión efectiva y la prohibición de ingreso a estadios. Maldonado permanece alojado en una unidad judicial dentro del estadio a la espera de prestar declaración.

Este incidente también podría tener consecuencias deportivas y económicas para Boca Juniors, ya que la Conmebol mantiene una política de tolerancia cero frente al racismo y el club podría enfrentar una multa de hasta 100 mil dólares.