En una charla con el analista Juan Manuel González, se reveló la «ingeniería electoral» que se cocina para 2027. El rol de los intendentes, la estrategia libertaria de «no negociar listas» y por qué los gestos de Esteban Avilés podrían tener menos peso del esperado.

La política cordobesa ha entrado en una fase de «seducción y guerra fría». Según el periodista y analista Juan Manuel González, tanto el gobernador Martín Llaryora como el referente libertario Gabriel Bornoroni han lanzado sus redes sobre los intendentes, quienes tienen la llave de la «ingeniería electoral» para el año que viene.

Las dos armas: La billetera vs. La amenaza

González explica que los dos bandos juegan con argumentos opuestos para sumar tropa:

  • El Peronismo (Llaryora): Apuesta a la billetera. El argumento es la gestión y los recursos en una transición económica que se prevé difícil. «Vengan y jueguen acá, va a haber recursos», es el mensaje oficialista.

  • La Libertad Avanza (Bornoroni): Apuesta a la amenaza. La advertencia para los intendentes de otros partidos (PRO, UCR o peronistas enojados) es clara: «Si no juegan conmigo, les planto un candidato libertario puro y les hago perder la elección». El ejemplo que resuena es el de Gonzalo Roca, un desconocido que le ganó a Schiaretti solo por el «envión» de Milei.

El caso Esteban Avilés: ¿Suma o resta en el armado provincial?

Uno de los puntos más jugosos de la charla fue el análisis sobre el intendente de Villa Carlos Paz. Ante los signos de acercamiento de Avilés a la estética y el discurso libertario, González fue cauteloso:

  1. Sin «escudería» propia: Avilés busca una plataforma potente tras su relación oscilante con el schiarettismo y sus cruces permanentes con Llaryora.

  2. Poca incidencia en la ingeniería: González relativiza el peso de Avilés en el armado provincial. Al ser Carlos Paz una ciudad grande con fecha de elección fija en junio, no puede usar la fecha de los comicios como moneda de cambio o presión, a diferencia de los pueblos que pueden «pegar» o «despegar» su elección de la provincial.

  3. La marca no se negocia: El analista advierte que Bornoroni no es la política tradicional. «Los libertarios dicen: ‘la marca es nuestra, la insignia es nuestra, por lo tanto el candidato es nuestro'». Esto pone un techo a cualquier dirigente externo (como Avilés) que quiera entrar y pretenda imponer condiciones o lugares en las listas.

El escenario 2027: Bornoroni vs. Juez vs. Llaryora

Sobre el futuro de la gobernación, González ve un escenario de tres tercios con matices importantes:

  • Bornoroni: Su gran activo es el 80% de desconocimiento. En un clima de enojo con la «casta», ser una cara nueva es un activo. Sin embargo, su suerte está atada 100% al éxito de la economía de Milei. «Si el dólar o la inflación se escapan, su candidatura será muy difícil», afirma.

  • Luis Juez: Es la figura conocida por todos, pero con un techo marcado por su nivel de rechazo. La interna con Bornoroni será la clave de la oposición.

  • Llaryora: El gobernador enfrenta el desgaste de la gestión y una caída en las encuestas que también afecta a Milei. González destaca que Llaryora ha «tercerizado» su presencia en el interior a través de los intendentes, a diferencia de De la Sota o Schiaretti, quienes tenían una presencia personal mucho más fuerte en sus primeros mandatos.