El conflicto por sueldos «de indigencia» y la falta de paritarias derivó en más de cien despidos en la provincia durante las últimas 48 horas. Moisés Amaya, delegado gremial en Carlos Paz y Punilla, advirtió que la operatividad está al límite: “Lo que no llega a las casas no es por paro, es porque no hay empleados para mover la logística”, dijo en una entrevista con el podcast Una de Cal, de Carlos Paz Vivo!.

El Correo Argentino atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente. En medio de un plan de lucha por la recomposición salarial, la empresa respondió con una ola de telegramas que ya afectó a 110 trabajadores en la ciudad de Córdoba y mantiene en vilo a las dependencias de Punilla.

Sueldos de indigencia y paritarias congeladas

Moisés Amaya, delegado de la zona Punilla y congresal nacional, describió una realidad angustiante para los trabajadores del sector. Según explicó, desde noviembre de 2024 no existen paritarias libres, sino aumentos impuestos que no alcanzan a cubrir la inflación.

“Estamos rozando la indigencia. Un cartero con 10 años de antigüedad gana 700 mil pesos”, señaló Amaya. El delegado denunció que la empresa tomó las asambleas informativas como un «paro encubierto» para justificar los despidos masivos que, por ahora, no llegaron a Carlos Paz, Tanti o Malagueño, aunque la incertidumbre es total.

La contradicción del e-commerce

Amaya destacó una paradoja dolorosa: mientras el comercio electrónico vive su mejor momento y la empresa incorporó tecnología de punta para clasificar paquetes, se decidió recortar el eslabón humano, que es el encargado de llevar la correspondencia al domicilio.

“El año pasado la empresa daba ganancias en dólares, pero el ajuste siempre es sobre el empleado. No solo llevamos paquetes; distribuimos servicios oncológicos de PAMI y correspondencia legal que solo tiene validez a través del Correo Argentino. Es un servicio esencial que están vaciando”, aseguró.

Achique de personal en Carlos Paz

La planta local también sufrió el impacto del ajuste sostenido. Según el delegado, hace dos años en Carlos Paz trabajaban 60 empleados y hoy quedan apenas poco más de 20 para cubrir una demanda que no para de crecer.

Además, criticó el nuevo plan operativo de la gerencia, que pretende unificar las sucursales de Carlos Paz, Malagueño, Tanti y Cosquín. “Es un plan imposible de ejecutar. Quieren que un chico de Carlos Paz vaya a repartir a Cosquín sin poner más transportes. Están haciendo las cosas a los ponchazos”, sentenció.

Servicio inoperable y medidas de fuerza

Ante la falta de respuestas y el corte del diálogo por parte de la empresa, los trabajadores iniciaron un plan de «trabajo a reglamento». Amaya aclaró a los vecinos que los retrasos en la llegada de paquetes no se deben únicamente a las medidas de fuerza, sino a la falta de personal en las plantas logísticas de Córdoba y Buenos Aires, que están operando al 10%.

Para la semana próxima, ya se anunció un paro total de actividades para los días lunes y martes, sin presencia en los lugares de trabajo, lo que mantendrá las oficinas cerradas y profundizará el parate en la distribución de correspondencia en toda la región.