En un desenlace celebrado, el gendarme argentino Nahuel Gallo recuperó su libertad este domingo tras permanecer 450 días cautivo en territorio venezolano. Lo que no pudieron lograr los canales diplomáticos tradicionales en casi un año y medio, lo consiguió la pelota: una gestión humanitaria encabezada por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) fue la llave para su liberación.

Gallo se encontraba detenido desde finales de 2024 en un contexto de altísima tensión política en Venezuela. Su situación, que generó una enorme preocupación en las fuerzas de seguridad y en su familia, parecía estancada en los laberintos judiciales y políticos del país caribeño. Durante estos 15 meses, las gestiones oficiales habían chocado contra una pared, dejando al gendarme en un limbo legal que parecía no tener fin.

La sorpresa saltó este domingo cuando la AFA, conducida por Claudio “Chiqui” Tapia, emitió un comunicado oficial confirmando la noticia. La gestión no fue directa, sino que utilizó los lazos de hermandad deportiva a través de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF).

A través de este puente deportivo, se llegó a las más altas esferas del gobierno venezolano. En el comunicado, la casa madre del fútbol argentino agradeció explícitamente a:

“La presidente encargada, Delcy Rodríguez, por su sensibilidad y disposición para atender esta situación de carácter humanitario”.