Una nueva movilización de Jubilados en Movimiento Punilla se llevó adelante en la sede del PAMI de Villa Carlos Paz en la mañana de este miércoles, donde el colectivo concretó la marcha N°102 en defensa del sistema de salud y en reclamo por mejores condiciones para afiliados y prestadores.

La jornada tuvo un condimento particular: coincidió con el paro de médicos que atienden a afiliados del PAMI, quienes denuncian recortes en sus ingresos. En ese marco, los manifestantes no solo se concentraron en el ingreso del organismo, sino que también ingresaron al edificio para dar lectura a una carta dirigida a afiliados y trabajadores.

Cristina Pot, una de las referentes del espacio, explicó que la protesta forma parte de una continuidad de reclamos que ya superan el centenar de movilizaciones. “Hoy nuevamente, como hace 102 marchas, estamos acá reclamando que no se sigan con los recortes”, sostuvo, y cuestionó con dureza las políticas del Gobierno nacional al considerar que “están destruyendo el sistema de salud y los derechos sociales”.

En relación al conflicto con los profesionales, Pot señaló que los médicos atraviesan una situación crítica: “Les pagan alrededor de 2.100 pesos por paciente. Es imposible sostener la atención así”. Además, advirtió que esta situación podría derivar en un vaciamiento del sistema: “Nos vamos a quedar sin médicos en el PAMI”, lamentó en diálogo con Canal 2 de CPTV.

Durante su intervención, también denunció una cadena de deudas con distintos sectores vinculados al organismo, incluyendo farmacias, odontólogos y prestadores, lo que —según afirmó— impacta directamente en la calidad de atención de los jubilados.

La dirigente también vinculó el reclamo con un contexto más amplio de conflictividad social, mencionando medidas de fuerza en el ámbito universitario y alertando sobre retrocesos en materia sanitaria. “Estamos retrocediendo a situaciones que creíamos superadas”, expresó.

La convocatoria se realizó bajo consignas como “Por nuestro derecho a la salud” y “La salud no es objeto para negociados”, en una movilización que volvió a poner en agenda la situación del PAMI y el acceso a la atención médica para los adultos mayores.