Tras el fin de la temporada turística, pasó la Semana Santa, y crece la cantidad de locales comerciales desocupados en Villa Carlos Paz. Desde el sector inmobiliario advierten una caída en el consumo y anticipan posibles ajustes en los precios para reactivar el mercado.

La finalización de una temporada considerada “floja” en términos de afluencia turística dejó consecuencias visibles en la actividad económica, especialmente en el rubro comercial.

La presidenta de la Asociación Inmobiliaria Martina Casesi explicó que la situación responde tanto a factores estacionales como a un contexto económico más complejo. “Después de la temporada es habitual que haya recambio, tanto en viviendas como en comercios. Pero este año se nota más. Muchos inquilinos directamente dejan los locales porque no les fue como esperaban”, señaló.

A diferencia de años anteriores, donde los fondos de comercio cambiaban de manos sin que los locales quedaran vacíos, en la actualidad el menor movimiento económico provoca cierres directos. “Antes se vendía el fondo de comercio y seguía funcionando. Hoy, al no haber tanto dinamismo, el que no tuvo buenos resultados, cierra”, explicó.

Sin embargo, desde el sector mantienen expectativas moderadas. Casesi remarcó que no se trata de un escenario permanente: “No creemos que el centro vaya a quedar desierto. Carlos Paz sigue teniendo vida, sobre todo los fines de semana. Estos locales se van a ir alquilando con el tiempo”.

En cuanto a los valores, la situación también es dispar. Los precios dependen fuertemente de la ubicación y características de cada local, con diferencias marcadas entre zonas como el Centro Nuevo y el Centro Viejo, e incluso dentro de este último. No obstante, ya se observan señales de ajuste. “Algunos propietarios están empezando a adaptarse. Tal vez no es el valor que esperaban, pero buscan llegar a un acuerdo para concretar el alquiler”, indicó.

Con la mirada puesta en el corto plazo, abril aparece como un mes de transición. El quiebre post temporada abre un período de incertidumbre hasta la llegada de las vacaciones de invierno, momento en el que el sector espera una reactivación. “Sabemos que julio siempre trae más movimiento. Si los locales siguen vacíos, probablemente haya una reacomodación de precios. Y si no, lo que esperamos es que se vuelvan a alquilar”, concluyó Casesi.

Así, entre expectativas y ajustes, el mercado comercial de Carlos Paz atraviesa un momento de reconfiguración, condicionado por el contexto económico y a la espera de una nueva oportunidad en el calendario turístico.