El hecho sucedió la madrugada del 10 de enero, en la calle Los Sauces al 150. «Me reventaron el vidrio y me robaron todo», explicó Pamela, la dueña de la peluquería que sufrió el robo y que prácticamente se quedó sin posibilidades de seguir trabajando.

La mujer recibió un llamado de la Policía a las 4 de la madrugada y cuando llegó al local se encontró que solo le habían dejado las sillas y los espejos, le sacaron todo los insumos de trabajo entre ellos capas, productos y máquinas.

«Esa misma noche asaltaron una casa a dos cuadras, cerca del colegio y hace unas semanas cerró un kiosco porque fue a asaltado a mano armada», mencionó la victima frente a la oleada de robos y asaltos que hay en la zona.

«Roban carteras en la parada de colectivos, no hay cámaras, no hay presencia policial a ninguna hora», dijo y agregó: «El año pasado pasaban los ladrones con la caja registradora bajo el brazo».

«Es necesario tomar conciencia por la ola de asaltos que hay en la zona», agregó la víctima.