Bicicletas, fútbol, poca distancia social. Así lucía la costanera en su sector peatonal este domingo después de las 17 horas.

Se pidió libertad. Acá la tenemos. Los hogares (con la suerte de tener uno) se transformaron en “calabozos virtuales” pero ya todos y todas los que estamos fuera del grupo de riesgo “normalizamos” nuestra vida, volvemos a salir impolutos de una lucha sin igual.

La posta de todo esto está en nosotros. Eso no admite discusión. Durante “el encierro”  nos limitamos a exprimir al máximo las ventajas tecnológicas de la época para comunicarnos más, incluso, que antes del 20 de marzo. Nos enfrentamos al desafío de ser padres ‘descubriendo’ en nuestrxs hijxs cada día una nueva habilidad, un nuevo paso, la mayoría reflejándonos nuestras acciones. Nuevo dormir y despertar temprano en silencio sabiendo que hicimos lo mejor que pudimos. Van a enfrentar otro día.

Soportamos quejas de los padres y madres que reclaman hasta la presencia física del docente luego trascurre la clase virtual. Es imposible. Si nosotros “necesitamos” salir urgente de casa para hacer nuestras actividades, menos tiempo tenemos para educar a nuestrxs niñas. Se pidió libertad, acá la tenemos.

No la caguemos. Tapabocas (lavalo todos los días). Alcohol en gel debe haber en cada lugar. Usalo. Exigilo. Si la distancia social es lo imprecindible, respetala. La costanera es de todos pero ya tuvimos un primer fin de semana de libertad “deportiva” con algunas complicaciones en el sector debido al poco sentido de responsabilidad colectivo. Si ves que hay mucha gente, no te acerques, cuídate, busca otro de los innumerables lugares para descubrir en nuestra ciudad. Es lamentable, sí. Pero es nuestro granito de arena.

Los protocolos para realizar cualquier actividad deportiva habilitada están a un repaso menos en IG y un tecleado rápido buscandolo en Google. Hay zonas determinadas para el ciclismo y el trote, no metas a tu pequeño con una pelota de fútbol o a la chiquita de la casa con un triciclo. Respetá.

Necesitábamos recuperar nuestro “espacio físico en las calles”, ya no tenemos más limitaciones que las detalladas más arriba. TRATEMOS de ser responsables y tomemos la distancia que corresponda al momento de salir, más aún en familia.

No estamos exentos de nada. Todavía. Para retroceder y que el esfuerzo que cada uno hizo se esfume, sólo es necesario un, una o une irresponsable que vuelva de una zona roja y se junte a comer un asado, festeje un babyshower o simplemente circule como si el calendario romano al que nos “acostumbramos”, aún marcara sábado 18 de enero de 2020.

Pedimos LIBERTAD. Palabra utilizada tan livianamente si pensar en su real sufrimiento en el mundo de hoy. Pedimos libertad, acá la tenemos. Respetemoslá.