Mariano Quintar defendió la compra del vehículo de Tesla como parte de la «batalla cultural». Sin embargo, el gesto generó incomodidad en el oficialismo en medio de fuertes recortes presupuestarios en salud y educación.

El clima en los alrededores del Congreso de la Nación se vio alterado este miércoles por una imagen inusual: el diputado oficialista Mariano Quintar arribó a la sede legislativa al volante de una Tesla Cybertruck, la exclusiva camioneta eléctrica de la firma de Elon Musk. El hecho no tardó en viralizarse y disparó una fuerte controversia sobre la imagen pública que debe dar la dirigencia política en un contexto de ajuste económico.

«Batalla cultural» y esfuerzo privado

Ante las consultas de la prensa, Quintar no esquivó la polémica y justificó la adquisición del vehículo, que debió ser importado de forma particular ya que Tesla no opera oficialmente en Argentina. «No puede ser una noticia que alguien que trabaja desde los 13 años y tiene su estudio jurídico desde los 23 no pueda comprarse en blanco una camioneta», aseguró el legislador a La Nación.

Para el diputado, el uso de su patrimonio privado para acceder a bienes de lujo es «parte de la batalla cultural» que busca dar su espacio político, cuestionando la idea de que el éxito económico deba ser ocultado o penalizado socialmente. Cabe destacar que, mientras en Estados Unidos este modelo parte de los US$ 70.000, el costo de ingreso al país por vía privada y el pago de aranceles eleva esa cifra significativamente.

Incomodidad en las filas oficiales

Pese a la defensa de Quintar, el gesto no cayó bien en todos los sectores de La Libertad Avanza. Puertas adentro del oficialismo, algunos integrantes admiten sentir «incomodidad». El argumento principal es la necesidad de emitir señales de austeridad, especialmente en un momento donde el Gobierno enfrenta el desgaste de la opinión pública por investigaciones judiciales que afectan a figuras del entorno presidencial, como el vocero Manuel Adorni.

Con información de La Nación