El militante de izquierda Sebastián Romero, popularmente conocido como «el hombre del mortero», quien creó un artefacto que disparaba bombas molotov a la policía durante una protesta contra la ley de cálculo de jubilaciones en 2017, se postuló como precandidato a senador por la provincia de Santa Fe.
El dirigente que se encuentra cumpliendo prisión domiciliaria tras haber sido extraditado desde Uruguay, donde había pasado dos años y medio prófugo de la Justicia, dijo que es «el único candidato preso político que hay en la Argentina».
Romero apuesta ahora a ocupar una banca en el congreso nacional representando a Santa Fe: integra la lista del Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (PSTU), dentro de la interna del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), donde ocupa el último lugar de la lista de suplentes.
Se comparó además con Milagro Sala y Luis D Elía a quienes consideró otros «presos políticos», sostuvo que el gobierno de Alberto Fernández es similar al de Mauricio Macri «por las políticas que lleva adelante» e inclusive aseguró: «Es una batalla que tenemos que seguir dando con los compañeros, porque se dice que es democracia pero no lo es», agregó.
Hoy, ya sin rastas y sin mortero se encuentra irreconocible.






