La Cámara Octava del Crimen de Córdoba condenó esta semana a 12 años de prisión a Óscar Alberto Pugener, un hombre de 65 años acusado de abusar sexualmente de tres jóvenes de Villa Carlos Paz durante un período de ocho años. La resolución se alcanzó a través de un juicio abreviado, mecanismo que permitió evitar que las víctimas debieran volver a relatar los hechos en un debate oral.
La causa había sido elevada a juicio por una serie de abusos cometidos entre 2014 y 2022. Según la investigación judicial, los ataques comenzaron cuando las víctimas tenían entre 10 y 11 años de edad y fueron perpetrados aprovechando la relación de confianza que el acusado mantenía con sus familias.
De acuerdo con la acusación, Pugener se valió de su condición de tío político de algunas de las víctimas y de los vínculos familiares para quedarse a cargo de las niñas. Los hechos ocurrieron principalmente en una vivienda de Estancia Vieja y en un taller de refrigeración que poseía en Villa Carlos Paz.
La denuncia surgió cuando una de las jóvenes, ya siendo mayor de edad, decidió romper el silencio y exponer lo ocurrido. A partir de ese testimonio, otras víctimas pudieron revelar situaciones similares que derivaron en una investigación respaldada por declaraciones en Cámara Gesell, pericias psicológicas y otros elementos probatorios.
La abogada querellante Daniela Pavón explicó que la aceptación del juicio abreviado respondió principalmente a la necesidad de evitar una nueva exposición de las víctimas. “Un juicio abierto implica que las víctimas relaten nuevamente los hechos. El daño a estas chicas es tremendo y escucharlas fue muy duro”, señaló en declaraciones a Carlos Paz Televisión.
Pavón reveló además que la condena inicialmente prevista era menor y que, tras un planteo realizado ante el fiscal de Cámara, se logró incrementar la pena. “En un principio la condena iba a ser mucho menor. Fue condenado por siete hechos y se elevó un poco más la pena hasta llegar a los 12 años”, afirmó.
La letrada sostuvo que el condenado reconoció los hechos y pidió perdón durante la audiencia, aunque remarcó que “ninguna condena va a poder reparar el daño ocasionado a esas nenas”.
La preocupación por futuros beneficios
Uno de los puntos planteados por la querella fue la posibilidad de que el condenado solicite beneficios penitenciarios en el futuro debido a su edad.
“Hemos solicitado que no tenga ningún tipo de beneficio. Hoy tiene 67 años y en pocos años podría pedir prisión domiciliaria. Vamos a seguir activamente para que cumpla la condena íntegramente”, sostuvo Pavón.
La abogada también aseguró que, tras la difusión pública del caso, aparecieron otros testimonios vinculados al acusado. “Han aparecido muchas víctimas que no han querido denunciar, incluso en otras provincias. En este caso se juzgó por tres víctimas, pero conocemos el historial de esta persona”, manifestó.
Según explicó, el modus operandi siempre era similar: aprovechar la confianza de familiares y allegados para acercarse a las menores. “En todos los casos se trata de personas que iban a su domicilio y gozaban de la confianza de la familia”, indicó.
Para Pavón, la condena representa un cierre judicial para las víctimas, aunque no alcanza para reparar el daño sufrido. “Lo que podemos hacer es procurar que cumpla la pena completa. No existen condenas de por vida, pero nuestra preocupación es qué ocurrirá después”, concluyó.





