El Presidente presentó el proyecto que busca prohibir el financiamiento del Tesoro con emisión monetaria, blindar la conducción del BCRA y avanzar con un «grillete fiscal» que castiga a la política si el Estado vuelve a gastar de más.
El anuncio se hizo a través de una cadena nacional. El presidente Javier Milei encabezó este juevesel anuncio del proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una iniciativa que el Gobierno presenta como el cierre de un ciclo de «91 años» de emisión descontrolada y que ahora deberá discutirse en el Congreso.
Lejos de cerrar el Banco Central, como había prometido en su campaña basada en la dolarización de la economía, Milei dio un giro a su política monetaria.
El mensaje, grabado junto a su equipo económico y político, tuvo un eje central: la idea de que la historia del Banco Central, creado en 1935, estuvo marcada por lo que Milei calificó como una «estafa» sistemática a través de la falsificación de moneda, es decir, el financiamiento del Estado por la vía de la emisión. Según los números que citó el mandatario, la inflación acumulada desde la creación de la entidad supera los 12 trillones por ciento, una cifra de veinte dígitos que usó como argumento central de su exposición.
El diagnóstico: «impuesto inflacionario» sin aprobación del Congreso
Para el Presidente, la emisión monetaria funcionó históricamente como un mecanismo de recaudación paralelo, al que definió como un impuesto inflacionario nunca votado por el Poder Legislativo. En ese repaso histórico, mencionó dos hitos que consideró paradigmáticos: la salida de la convertibilidad, que habría implicado una transferencia de recursos de los ahorristas hacia el Estado equivalente, a valores actuales, a unos 30.000 millones de dólares; y la creación del Fondo del Bicentenario en 2010, durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner al frente del Gobierno y de Mercedes Marcó del Pont al frente del BCRA, episodio que Milei calificó directamente como un robo de reservas.
Fue justamente para «esquivar las consecuencias legales» de ese episodio, sostuvo, que en 2012 se sancionó la actual Carta Orgánica, la misma que ahora el oficialismo busca reemplazar.
Los cinco ejes de la reforma
El proyecto que ingresará al Congreso se apoya, según explicó el Presidente, en cinco pilares:
Fin de las Letras Intransferibles: el proyecto elimina este instrumento, utilizado en gestiones anteriores para canalizar reservas del Banco Central hacia el Tesoro.
Un solo objetivo para el Banco Central: se elimina el esquema de múltiples mandatos y se establece que la única misión de la entidad sea preservar el valor de la moneda, bajo la premisa de que la inflación es siempre un fenómeno monetario.
Prohibición total de financiar al Estado: la nueva norma vedaría de manera taxativa que el BCRA asista al Tesoro nacional, a provincias o municipios, e impediría la compra de títulos públicos en el mercado primario.
Blindaje político para las autoridades del BCRA: se mantiene el mecanismo de designación del presidente de la entidad, pero se eleva la exigencia para removerlo, que pasaría a requerir mayorías de dos tercios tanto en el Senado como en Diputados.
Límites a la distribución de utilidades: se restringe el pago de dividendos originados en resultados por tenencia de activos, que a partir de una fecha de corte (31 de diciembre de 2026) quedarían resguardados en una reserva técnica no distribuible.





