A seis años del femicidio de Cecilia Gisela Basaldúa, la Justicia volvió a recorrer los escenarios clave de la causa en Capilla del Monte. La nueva inspección ocular, realizada el pasado 8 de mayo, puso nuevamente bajo la lupa una de las principales hipótesis de la investigación original: la posibilidad de que la joven hubiera llegado sola al sitio donde fue hallada asesinada en abril de 2020.

La medida fue ordenada por la fiscal de Instrucción Multifuero de Cruz del Eje, Sabrina Ardiles, quien asumió recientemente la conducción de la causa tras años de cuestionamientos a la investigación encabezada por la exfiscal Paula Kelm.

La reconstrucción contó con la participación de personal de Policía Judicial, Policía Científica, DUAR, Patrulla Rural y Bomberos de la Policía de Córdoba, además del abogado querellante de la Subsecretaría de Derechos Humanos, Gerardo Battistón.
Recorridos, tiempos y contradicciones

El objetivo central de la diligencia fue verificar trayectos, tiempos y posibilidades reales de desplazamiento en la zona donde apareció el cuerpo de Cecilia.

Según explicó Battistón, el recorrido comenzó en la vivienda de Mario Mainardi —la última persona que alojó a Cecilia— y avanzó hacia el sector de Los Tres Puentes, pasando por distintos sectores del río y la zona del Hotel Principado.

“Se buscó contrastar los recorridos con las declaraciones de los testigos para comprobar si las ubicaciones y los tiempos coincidían”, señaló.

Luego, la comitiva realizó un segundo trayecto desde el campo que alquilaba Walter Luna hasta el lugar exacto donde fue encontrado el cuerpo el 25 de abril de 2020.
La inspección demandó casi dos horas de caminata en una geografía compleja, con cruces de río y sectores de difícil acceso.

“Solo puede llegar alguien que conozca el lugar”

Según el medio CDM Noticias, uno de los puntos más sensibles volvió a surgir durante el operativo judicial: la dificultad para llegar al sitio del hallazgo sin conocer previamente el terreno. “Por ese camino puede ir una persona que lo conozca únicamente”, afirmó Battistón al ser consultado sobre la hipótesis original que sostenía que Cecilia habría llegado sola hasta ese sector.

El abogado remarcó además que, para alguien ajeno a la zona, la única posibilidad de acceso habría sido siguiendo el curso del río.

La reconstrucción judicial se realizó además en un contexto diferente al de inspecciones anteriores. Parte del terreno fue modificado recientemente tras la venta de sectores del campo.

Según explicó Battistón, algunas zonas antes cubiertas por monte cerrado hoy presentan caminos más abiertos y accesibles, lo que incluso alteró parte de los tiempos del recorrido.
“Había sectores que antes eran prácticamente intransitables y ahora están más abiertos”, detalló.

Nuevos testimonios y posible exhumación

Desde la llegada de Ardiles a la causa, la Fiscalía incorporó numerosos testimonios nuevos, incluidos vecinos que nunca habían declarado formalmente durante la primera instrucción.
“Muchos habían sido entrevistados informalmente por la policía y nunca fueron llevados a declarar a la fiscalía”, sostuvo el querellante.

En paralelo, la investigación también avanza sobre otro hecho polémico: el traslado y entierro del cuerpo de Cecilia en el cementerio San Vicente de Córdoba sin autorización de la familia.

Antes de ordenar la exhumación, la fiscalía solicitó informes al cementerio, al Instituto de Medicina Forense y a la Dirección de Investigaciones Operativas. La intención es confirmar oficialmente la identidad de los restos y avanzar luego con su traslado.