El intendente de La Falda, Javier Dieminger, publicó este sábado una carta abierta en sus redes dirigida a los vecinos de la ciudad en la que respondió a cuestionamientos sobre su patrimonio personal y explicó los motivos que lo llevaron a vetar una ordenanza aprobada recientemente.

En el mensaje, el jefe comunal aseguró que habitualmente evita responder a los cuestionamientos a través de las redes sociales, aunque sostuvo que decidió hacerlo debido a lo que calificó como «mentiras» dirigidas tanto hacia su persona como hacia la gestión municipal.

Uno de los ejes centrales del comunicado fue la defensa de su situación patrimonial. Dieminger negó las versiones que, según indicó, afirmaban que su patrimonio se había multiplicado por cinco durante su gestión.

En ese sentido, sostuvo que su declaración jurada es pública y se encuentra presentada ante el Concejo Deliberante. Además, afirmó que alrededor del 90% de sus bienes provienen de la herencia de su padre y explicó que la vivienda donde reside fue construida en 2018 tras vender una propiedad heredada.

El intendente también enumeró una serie de acciones adoptadas por su administración para afrontar el contexto económico.

Entre ellas mencionó el congelamiento de su salario y del resto de los funcionarios municipales durante este año; la reducción de cargos mediante la eliminación de vacantes que quedaron libres; la decisión de dejar de utilizar el fondo fijo de intendencia para cubrir gastos personales vinculados a la función, como viajes, peajes y consumiciones; y el esfuerzo realizado por funcionarios, concejales e integrantes del Tribunal de Cuentas, quienes —según expresó— perciben sus haberes en forma desdoblada o con demoras.

Los argumentos del veto

En su comunicado público, el mandatario municipal de La Falda hizo referencia a una ordenanza aprobada recientemente por la mayoría de los ediles que eliminaba el adicional por gastos de representación que perciben funcionarios del Ejecutivo municipal y que él decidió vetar.

Al respecto, afirmó que tomó esa decisión porque considera que la iniciativa carecía de fundamentos, no había sido consultada previamente y, a su entender, no generaba un ahorro real para las arcas municipales. El mandatario sostuvo además que la propuesta buscaba dificultar el normal funcionamiento del municipio.

La ordenanza vetada eliminaba el adicional por “Responsabilidad Funcional” (o gastos de representación) que equivale a un 20% no remunerativo sobre el sueldo básico que perciben el intendente, la viceintendenta y los secretarios municipales, y que se asigna para cubrir gastos vinculados al ejercicio del cargo.

Según explicó el medio local, La Estafeta Online, el proyecto había sido impulsado por la concejala Gabriela Sacco, del bloque La Falda en Acción, y fue acompañado en la sesión del 17 de junio por su compañero de bancada Francisco Villanueva y las concejalas oficialistas Ludmila Ochoa, Alicia Auferil y Karen Tymoszczuk.

El veto de Dieminger se conoció el pasado miércoles, luego de que el proyecto volviera a tomar estado legislativo para un nuevo tratamiento en comisión. Sin embargo, para su confirmación —según el artículo 60 de la Carta Orgánica Municipal— requerirá esta vez una mayoría de dos tercios (seis votos).

En el tramo final de la carta, el intendente vinculó las críticas con la proximidad del proceso electoral y llamó a la dirigencia política local a debatir propuestas en lugar de promover enfrentamientos.

«El futuro de La Falda se construye con ideas y propuestas superadoras, nunca desde el resentimiento o la calumnia», expresó en el documento, donde también invitó a dejar de lado la desinformación y priorizar el diálogo con madurez.