La crisis social y política en Bolivia alcanzó su punto más crítico este sábado. En un masivo operativo conjunto que desplegó a más de 3.500 efectivos, la Policía y las Fuerzas Armadas se enfrentaron con manifestantes con el objetivo de romper el cerco que mantiene bloqueadas las principales rutas de acceso a La Paz desde hace más de dos semanas.
El saldo provisorio de la jornada es de al menos 57 personas detenidas, según datos de la Defensoría del Pueblo. Los incidentes más graves se registraron en los alrededores de la sede de gobierno y en la vecina ciudad de El Alto.
Las fuerzas de seguridad avanzaron utilizando gases lacrimógenos para dispersar las barricadas, mientras que los grupos de protesta —integrados por mineros, obreros, campesinos e indígenas— repelieron el avance lanzando piedras y pequeñas cargas de dinamita.
El Ejército informó que logró liberar un sentido de la vital carretera que conecta La Paz con Oruro.
Las movilizaciones, coordinadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y sindicatos agrarios, comenzaron a principios de mayo en reclamo de mejoras salariales, la estabilización de la economía y soluciones urgentes ante la inflación y la escasez de combustibles.
Con el correr de los días, el conflicto se radicalizó y los sectores movilizados pasaron a exigir la renuncia del presidente de centroderecha Rodrigo Paz, quien asumió el cargo hace apenas seis meses (en noviembre de 2025).
Crisis política en Bolivia por la eliminación de subsidios, se suma, la inflación, la escasez de divisas y el rechazo a la Ley 1720 (vinculada a la propiedad agraria). Este viernes 15 de mayo, se reportaron al menos 26 puntos de bloqueo en carreteras, la mayoría accesos a La… pic.twitter.com/9PgXBsMgmT
— PIENSAPRENSA 361 mil Seguidores (@PiensaPrensa) May 16, 2026





