Fundado el 19 de enero de 1991, la institución dirigida por Silvia Ledda se consolida como un referente científico y cultural de Carlos Paz. De una colección familiar a una reserva patrimonial de vanguardia, el museo celebra tres décadas y media de “puertas abiertas”.
Este 19 de enero no es un lunes cualquiera para la cultura de Villa Carlos Paz. El Museo Numba Charava cumple 35 años de vida institucional, un hito que corona un proceso iniciado mucho antes, en 1949, cuando Don Esmeraldo Ledda comenzó a reunir una colección arqueológica que hoy es patrimonio de todos los cordobeses.
Un legado con sentido público
La historia del museo es la historia de una familia que comprendió, antes que las leyes, que el pasado no tiene dueño privado. Silvia Ledda, actual directora del museo e hija del fundador, recuerda los inicios con emoción: “Desde el comienzo, mi padre y nuestra familia comprendimos el sentido público de esta colección. Buscamos siempre alternativas para que estos objetos fueran estudiados y exhibidos, incluso en contextos que muchas veces nos fueron adversos”.
Tras años de funcionar mediante muestras itinerantes y talleres en escuelas —estrategia que permitió mantener el vínculo con la comunidad ante la falta de una sede propia—, el museo encontró su lugar definitivo en 2013. Gracias a un convenio con el Municipio, se instaló en el Parque Estancia La Quinta, cumpliendo con una ordenanza de expropiación que databa de 1998.
Ciencia y comunidad: Un modelo de gestión
Hoy, bajo la custodia legal de la Fundación Esmeraldo Ledda, el Numba Charava no es solo un espacio de exhibición. Se ha transformado en un polo de investigación científica que involucra a una veintena de profesionales de la Universidad Nacional de Córdoba y el CONICET.
Un aspecto central de su identidad es su arraigo social. El museo es testigo de un proceso inédito: la entrega voluntaria de bienes arqueológicos por parte de vecinos. “Es una transferencia hacia el ámbito público que contrarresta la pérdida y destrucción que genera la explosión urbana en el valle. Logramos que piezas que estaban en manos privadas vuelvan a la comunidad para su acceso colectivo”, explica Silvia Ledda.
Innovación en pandemia: Achala Sacate
Ni siquiera la crisis sanitaria global detuvo el crecimiento de la institución. A fines de 2020, se inauguró Achala Sacate, la Reserva Patrimonial y Laboratorio del museo en Villa Las Jarillas. Este espacio, creado junto a la Fundación Ecosoam, es un hito para la arqueología local, que ofrece infraestructura de estándares científicos para la conservación de miles de objetos precoloniales.
Actualmente, el museo trabaja en un ambicioso proyecto de digitalización financiado por las Fundaciones Williams y Bunge y Born. “Próximamente daremos accesibilidad a un inmenso caudal de información que nos pertenece a todos, incluyendo a las generaciones futuras”, destaca Ledda.
Identidad y compromiso ético
El Numba Charava mantiene políticas institucionales firmes: no conserva restos humanos (adhiriendo a protocolos de restitución con comunidades originarias) y promueve activamente los estudios de impacto arqueológico ante obras públicas y privadas en el sur de Punilla.
“A lo largo de estas décadas, intentamos aportar a la visibilización de nuestra identidad, fomentando el diálogo de miradas sobre nuestro pasado y nuestro futuro. Con esa sensibilidad y apertura construimos nuestro lugar en la comunidad”, concluye su directora.
Este lunes será la gran oportunidad de visitar el museo para celebrar su historia y trayectoria en Carlos Paz.
Información Útil
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Ubicación: Salas de exhibición en Parque Estancia La Quinta (Los Zorzales 241, Villa Carlos Paz).
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Horarios: Abierto todos los días desde las 9 hs.
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Redes Sociales: Facebook: @museonumba | Instagram: @museo_numba_charava








