El caso que resuena en la Justicia de Carlos Paz desde 2025 se concentra en la denuncia que realizó a principios de ese año el empresario Ariel Tondo en contra de Jorge Saieg por presuntas estafas y comportamiento usurario.

En esa causa hay varios imputados, incluyendo al propio Saieg y a miembros de su familia.

Pero, en paralelo, hubo al menos tres denuncias concretas contra Ariel Tondo, quien estaba a cargo de concesionarias de autos y motos además de tener negocios vinculados con el rubro gastrónómico.

La abogada Verónica Daud, representante de uno de los denunciantes, describió el modus operandi que habría utilizado Tondo para “apoderarse” de vehículos de alta gama.

“La doctora Florencia Caminos Garay, en la Fiscalía Número 1, lo tiene al señor Tondo imputado por tres hechos distintos, de amenazas en un caso y otros dos por estafa”, relató Daud.

Según la denuncia contra Tondo, el esquema incluía el uso de pagarés que nunca fueron cancelados y la posterior venta de los rodados en otras concesionarias.

La causa que investiga a Ariel Tondo por presuntas estafas sumó nuevas precisiones a partir de la declaración de la abogada Verónica Daud. En su exposición, la letrada detalló el modus operandi que habría damnificado a su cliente, de apellido Molina, en relación con la entrega de un automóvil BMW.

El caso

Según la denuncia de Daud, la maniobra se inició bajo una fachada de confianza comercial. Tondo habría convencido a Molina de dejar su vehículo en la concesionaria Motocafe para su exhibición y venta. Una vez que el imputado comunicó la existencia de un supuesto comprador, solicitó la firma del formulario 08.

Daud afirmó que, tras concretarse la transferencia legal, Molina solo recibió 20.000 dólares en efectivo, mientras que el saldo restante se documentó mediante dos pagarés (por 11.000 y 17.000 dólares) con vencimiento en enero de 2025. Al llegar el plazo, la defensa sostiene que Tondo no solo no canceló la deuda, sino que utilizó una nueva maniobra de demora prometiendo un interés del 4% para postergar el reclamo.

El vehículo fue localizado en otra concesionaria tras un allanamiento, habiendo sido ya vendido a un tercero.

Motos y otros damnificados

La abogada señaló que este no sería un hecho aislado. Hizo referencia a un tercer hecho en el expediente, donde el mecanismo habría sido idéntico, pero con una motocicleta de lujo. «Los envolvía a través de su habilidad comercial y terminaba quedándose con los bienes sin pagarlos», sostuvo la letrada.

De acuerdo con las declaraciones de la querellante, existiría un grupo numeroso de personas en Villa Carlos Paz —que ella estima entre 10 y 20 damnificados— que habrían sido víctimas de situaciones similares, incluyendo casos de entregas de dinero por ventas de inmuebles que nunca fueron devueltos.

Investigación sobre la liquidez y amenazas

En su relato, Daud también vinculó la urgencia de Tondo por obtener liquidez con el desapoderamiento de bienes a bajo valor. Mencionó, además, información que circula en torno a la causa sobre un presunto desvío de fondos al exterior a través de familiares.

Por último, la abogada hizo hincapié en la situación de un exencargado, quien figura como denunciante en un hecho de amenazas y coacción que se tramita de forma paralela a las estafas. «Tondo habría utilizado la excusa de haber sido víctima de usura para no cumplir con sus obligaciones, pero eso nada tiene que ver con estas maniobras de desapoderamiento», concluyó Daud.