Las negociaciones en el oficialismo cordobés fueron intensas y se extendieron durante toda la jornada de este martes. El PJ Capital tenía un consenso inalterable: evitar a toda costa que el concejal Ricardo Moreno volviera a ocupar su banca. La presión sobre Moreno se había vuelto insostenible luego de sus polémicas declaraciones, en las que admitió haber promovido el ingreso del presunto femicida, Claudio Barrelier, como becario de la Municipalidad de Córdoba.
El impacto del caso, que ya escaló a nivel nacional, obligó al intendente Daniel Passerini a mover las piezas de su gabinete para contener el costo político.
Las opciones sobre la mesa
Con la sesión del Concejo Deliberante programada para el próximo jueves, el oficialismo evaluó a contrarreloj distintos caminos para desactivar la bomba antes de que la oposición impulsara un pedido formal de expulsión contra Moreno.
La decisión de Passerini
Finalmente, el intendente tomó una decisión política de fuerte impacto para su gestión. El secretario de Desarrollo Social, Raúl La Cava, dio por terminada su licencia en el Ejecutivo y reasumirá como concejal.
El impacto de la jugada: Al regresar La Cava a su puesto original en el cuerpo legislativo, Moreno pierde automáticamente su banca de suplente. Con este movimiento, el oficialismo logra desactivar la estrategia de la oposición, que ahora se quedará sin la posibilidad de exigir formalmente la expulsión de Moreno en el recinto.
A pesar de haber resuelto la urgencia legislativa, el Gobierno provincial y municipal sigue de cerca las repercusiones de un caso que continúa golpeando la agenda pública.
Con información de La Voz.





