La Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba resolvió este lunes aceptar la cuarta propuesta salarial presentada por el gobierno de Martín Llaryora, en el marco de una asamblea cargada de tensión, divisiones internas y episodios de violencia en el exterior.
La votación final reflejó un escenario lejos del consenso: 80 votos a favor, 53 en contra y 3 abstenciones. A nivel departamental, el acuerdo obtuvo 18 adhesiones frente a 8 rechazos, lo que dejó en evidencia la fractura dentro del gremio docente.
Incidentes y clima de tensión
La reunión se desarrolló en la ciudad de Córdoba, con un fuerte operativo de seguridad dispuesto ante la posibilidad de disturbios. En la previa, se registraron enfrentamientos entre manifestantes —en su mayoría vinculados a sectores de izquierda— y efectivos policiales.
Según la versión oficial, los docentes intentaron derribar las vallas de contención, lo que derivó en la intervención de la Policía con gases lacrimógenos. El episodio marcó el tono de una jornada que ya se anticipaba conflictiva.
La asamblea fue encabezada por el titular del gremio, Roberto Cristalli, quien llegó a la instancia de votación tras intensas negociaciones de último momento con el Ejecutivo provincial.
Durante el fin de semana previo, las conversaciones buscaron modificar la propuesta original para revertir el rechazo que predominaba en las bases. Las asambleas escolares y departamentales habían dejado señales claras de descontento.
El cambio clave fue la incorporación de una cláusula de actualización salarial automática atada al índice de inflación, que regirá desde mayo hasta enero de 2027. Además, se sumó un refuerzo de 20 mil pesos para jubilados vinculado al Fonid, uno de los reclamos centrales del sector.
El conflicto por los días de paro
Uno de los puntos más resistidos fue el descuento por los días de paro. Finalmente, la propuesta aceptada contempla la devolución de una jornada —condicionada a la recuperación de contenidos—, mientras que la otra será descontada.
Este aspecto generó fuertes críticas, especialmente desde la conducción de UEPC Capital, que mantuvo una postura más dura frente al Gobierno.
El resultado final dejó al descubierto las tensiones dentro del gremio. Mientras la conducción provincial defendió la estrategia de negociación, sectores opositores consideraron insuficientes las mejoras obtenidas.
Con la aceptación de la oferta, el Gobierno provincial logra destrabar un conflicto clave y evitar una resolución por decreto. Sin embargo, la ajustada votación y el nivel de confrontación interna dejan un escenario abierto de cara a futuras discusiones.





