En este podcast charlamos con argentinos que viven en España y tienen nuevos aires para regularizar su situación.
A partir de una nueva normativa del gobierno español, cerca de 25.000 argentinos que residen en situación irregular podrán blanquear sus papeles. En diálogo con Ernesto y Ana Pisoni, referentes de la comunidad en Murcia, explican el impacto de esta medida que pone fin a «la clandestinidad» y golpea al discurso xenófobo.
Mientras el mundo parece cerrarse con políticas migratorias restrictivas —desde las redadas en el Estados Unidos de Trump hasta las deportaciones en el Chile de Kast—, España ha tomado un rumbo opuesto. El gobierno español anunció una regularización extraordinaria para aquellos inmigrantes que hayan ingresado al país hasta el 31 de enero de 2025.
Esta medida, que permite a miles de extranjeros obtener un permiso de residencia y trabajo por un año (prorrogable a cinco), ha sido recibida con lágrimas y festejos por la comunidad argentina.
El fin de «los nadies»
Ernesto Zárate Luna, presidente de una asociación de argentinos en España y camionero de oficio, define este momento como una «rebelión silenciosa». «Estamos contentos es poco. Este abril de 2026 es un abril de rebelión pacífica de los inmigrantes», afirma. Para él, esta ley es el resultado de años de lucha y de la presentación de 600.000 firmas ante el Congreso.
«Es el fin de la clandestinidad para la gente que trabaja el campo, los que están en las venas productivas de España. Es un golpe duro al discurso que nos etiqueta como delincuentes. Somos los que venimos a construir», sostiene Ernesto, quien además recuerda con gratitud que Argentina acogió a los españoles durante la guerra: «Hoy nos toca a nosotros, sin pasar factura pero con buena memoria».
Beneficios económicos y seguridad jurídica
Ana Pisoni, también radicada en la región de Murcia, destaca que esta decisión no solo beneficia al inmigrante, sino al propio Estado español. «Un ciudadano que cotiza y paga impuestos deja en las arcas del Estado entre 3.000 y 4.000 euros al año», explica.
Para Ana, quien emigró en noviembre de 2024 buscando estabilidad y seguridad, los requisitos de la nueva ley son una garantía social: «Para acogerse hay que presentar antecedentes penales limpios. Esto ordena una realidad: los inmigrantes somos los que también construimos este país».
Claves de la nueva regulación:
Alcance: Inmigrantes que ingresaron antes del 31 de enero de 2025.
Requisito de permanencia: Mínimo de 5 meses en territorio español.
Beneficio inmediato: Residencia por 1 año con permiso laboral legal (trabajo «en blanco») y acceso a tarjeta sanitaria.
Futuro: Tras el primer año, posibilidad de acceder a residencias de 5 años.
Contrato en origen: Ernesto advierte a quienes están en Argentina que esta ley no aplica para nuevos viajes; ellos deben buscar «contratos en origen» antes de emigrar.
Murcia: el «calor» cordobés en el Mediterráneo
Tanto Ernesto como Ana eligieron Murcia por su similitud con Córdoba. «Encontramos un calor humano muy similar. Madrid era muy frío», dice Ana. Sin embargo, advierten que emigrar no es un camino de rosas: «No es que llegás y trabajás de lo tuyo. Hay que adaptarse a estar lejos de los afectos y a trabajar de lo que sea para lograr la estabilidad».




