El último fin de semana largo dejó un dato que refleja tanto el potencial turístico de Villa Carlos Paz como las dificultades que hoy atraviesa el sector hotelero y gastronómico. En un comunicado dado a conocer este martes a la Asociación Hotelera Gastronómica de Villa Carlos Paz (ASHOGA).
Según la entidad, la ciudad registró un promedio de ocupación del 72%, impulsado principalmente por la final entre River y Belgrano disputada en el estadio Mario Alberto Kempes, el buen clima y la cercanía estratégica con Córdoba capital.
El movimiento se concentró especialmente entre sábado y domingo y permitió mejorar los números obtenidos durante el primer fin de semana largo de mayo, cuando la ocupación apenas había alcanzado el 52%. Sin embargo, desde el sector advierten que este repunte puntual no logra revertir el complejo escenario económico que enfrentan actualmente los establecimientos turísticos.
La caída del consumo, el incremento sostenido de los costos operativos y la presión impositiva continúan afectando de manera directa a hoteles, restaurantes y comercios vinculados al turismo. En muchos casos, las tarifas están pensadas más para sostener las estructuras y preservar las fuentes de trabajo que para generar rentabilidad.
A pesar de las promociones, descuentos y estrategias comerciales implementadas para incentivar el movimiento turístico, la realidad indica que los fines de semana largos ya no alcanzan para equilibrar la situación económica de numerosas PyMEs del sector.
Preocupación de FEHGRA
En este contexto, la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA) expresó recientemente su preocupación por la situación que atraviesa la actividad en todo el país y solicitó al Gobierno nacional la implementación de medidas de alivio fiscal y herramientas de regularización que permitan sostener la actividad.
Entre los pedidos se destacan la suspensión de ejecuciones fiscales, la revisión de mecanismos de judicialización automática de deudas y la ampliación de planes de pago para empresas afectadas por la retracción económica.
Desde ASHOGA acompañaron este planteo y consideraron en su comunicado fundamental avanzar en políticas que permitan proteger el empleo, fortalecer la competitividad de los destinos turísticos y acompañar a una actividad que representa uno de los motores económicos más importantes de nuestra región.
La articulación entre el sector público y privado será clave -advierten- para sostener a las empresas hoteleras y gastronómicas en un contexto que sigue siendo desafiante y que requiere respuestas concretas para evitar un mayor deterioro de la actividad.





