A horas del esperado cruce entre Argentina e Inglaterra por un lugar en la gran final, la Federación de Veteranos de Guerra “2 de Abril” emitió un comunicado llamando a separar el fútbol del conflicto bélico de 1982. «Es solo un partido», recordaron.
La expectativa en todo el país es total. Este miércoles, la Selección Argentina se medirá ante Inglaterra en el MetLife Stadium de Nueva York por las semifinales del Mundial 2026, reeditando uno de los duelos con mayor carga emocional e histórica del fútbol internacional.
Sin embargo, ante la lógica escalada de pasión y las narrativas de «venganza» o «revancha» que suelen aflorar en la previa de estos encuentros, los verdaderos protagonistas de la historia decidieron alzar la voz. La Federación de Veteranos de Guerra «2 de Abril» difundió un reflexivo comunicado bajo el título «El sentimiento malvinero no se negocia: la memoria se defiende en cada cancha», buscando marcar un límite claro entre el deporte y la soberanía nacional.
«El partido de semifinales es un evento deportivo de alcance mundial, no una revancha armada ni una compensación histórica. La soberanía se defiende en los foros internacionales, con la diplomacia, la verdad histórica y el reclamo pacífico e irrenunciable que dicta nuestra Constitución Nacional».
Los tres ejes del mensaje de los excombatientes
El documento compartido por los veteranos de guerra de todo el país se estructuró sobre tres pilares fundamentales que invitan a la madurez democrática y al respeto mutuo:
- El fútbol no es una trinchera: Los excombatientes enfatizaron que el fútbol es una disciplina de integración y diversión. El resultado del próximo miércoles, sea cual fuere, no va a alterar ni un ápice el reclamo de soberanía inquebrantable de Argentina sobre las islas.
- No a la xenofobia: Hicieron un especial llamado a desterrar discursos de odio o expresiones discriminatorias hacia el pueblo inglés en las redes sociales y en las tribunas.
- «Malvinizar» con respeto: Para los veteranos, el grito de «¡Malvinas Argentinas!» que se escuchará con fuerza en los estadios de Estados Unidos debe mantenerse como un sentido homenaje a los 649 caídos y una reafirmación de identidad, jamás como una agresión hacia el rival de turno.
Un puente para la memoria
Desde la Federación señalaron que el Mundial es una oportunidad única para mantener visible el reclamo argentino ante los ojos del mundo. En ese sentido, entienden que el fútbol puede ser un excelente puente para seguir transmitiendo la causa Malvinas a las nuevas generaciones, pero siempre dentro de un marco de paz y civismo.
La pelota está por rodar en Nueva York. El país entero empujará detrás de la Scaloneta buscando otra final del mundo, pero con una certeza colectiva que los propios héroes de Malvinas se encargaron de recordar: «La pelota rueda, el orgullo por nuestros colores se multiplica, pero la memoria permanece intacta».




