El fútbol argentino despide a Antonio Ubaldo Rattín, de 89 años, uno de los grandes ídolos de Boca Juniors y un futbolista que representa una realidad cada vez más difícil de encontrar: desarrolló toda su carrera profesional en Boca.

Rattín debutó en la Primera el 9 de septiembre de 1956, nada menos que en un Superclásico ante River, y defendió la camiseta azul y oro hasta su retiro en 1970. En esos 14 años disputó 382 partidos oficiales, convirtió 28 goles y conquistó los campeonatos de 1962, 1964, 1965, los Nacionales 1969 y 1970 y fue subcampeón de la Copa Libertadores en 1963.

Su nombre quedó grabado entre los futbolistas con más presencias en la historia del club, ocupando el séptimo lugar. Su liderazgo también trascendió a la Selección Argentina, de la que fue capitán en el Mundial de Inglaterra 1966, donde protagonizó el recordado episodio de su expulsión frente al seleccionado local.

En una época en la que los cambios de camiseta son moneda corriente, la historia de Rattín adquiere un valor aún mayor. Surgido de las inferiores xeneizes, jamás vistió otra camiseta a nivel de clubes, convirtiéndose en uno de los casos más emblemáticos de fidelidad a una institución en la historia del fútbol argentino.





