El Concejo Deliberante de Cosquín aprobó este jueves el proyecto de ordenanza impulsado por el intendente Raúl Cardinali para que el municipio deje de formar parte de la Comunidad Regional Punilla, en una sesión marcada por fuertes cruces políticos y cuestionamientos sobre el impacto institucional y económico de la decisión.
La iniciativa derogó las ordenanzas 2650/2005 y 2751/2006, normas mediante las cuales Cosquín se había incorporado formalmente al organismo supramunicipal y comprometido parte de la coparticipación provincial para financiar su funcionamiento desde hace más de 20 años.
Desde el oficialismo defendieron la salida argumentando que, tras casi dos décadas de participación, la ciudad no obtuvo beneficios concretos acordes a los aportes económicos realizados. Durante el debate, se indicó que Cosquín destina actualmente cerca del 0,6% de la coparticipación provincial a la Comunidad Regional, lo que representaría alrededor de 38 millones de pesos anuales.
“El municipio atraviesa una situación económica compleja y el intendente tiene la obligación de cuidar los intereses de los vecinos”, señalaron desde el bloque oficialista al fundamentar la iniciativa enviada por el Departamento Ejecutivo.
En la sesión también se sostuvo que desde hace tiempo el gobierno municipal venía reclamando cambios en el funcionamiento de la Comunidad Regional y una distribución más equitativa de los beneficios para los municipios aportantes. Según expresaron, esos planteos “no fueron escuchados”.
El proyecto aprobado sostiene que “el balance de costo-beneficio demuestra que el estamento suprarregional no reporta avances concretos para la ciudad de Cosquín” y plantea que los recursos destinados al organismo podrían utilizarse para fortalecer servicios municipales y recuperar competencias locales.
Los argumentos de la oposición
Durante la sesión del Concejo Deliberante, los ediles de la oposición expresaron reparos y cuestionaron tanto los fundamentos técnicos como el trasfondo político de la decisión. Desde el bloque minoritario señalaron que el conflicto parecería responder más a diferencias políticas por la voluntad expresada por el intendente de presidir el ente regional, lo que no contó con el aval de votos suficientes, que a razones de gestión.
“Pareciera existir otro problema, una cuestión política o partidaria más que una discusión técnica”, afirmaron durante el debate legislativo.
Además, remarcaron que la participación de Cosquín en la Comunidad Regional permitió avanzar en distintas gestiones y obras vinculadas a infraestructura, saneamiento, salud y tratamiento de residuos, además de integrar espacios provinciales de articulación entre municipios.
Entre los ejemplos mencionados aparecieron proyectos relacionados con obras de saneamiento, convenios institucionales y el debate regional sobre el futuro del tratamiento de residuos en Punilla.
La votación finalmente se resolvió por mayoría lo que permitió aprobar la desvinculación de Cosquín de la Comunidad Regional Punilla, con las dos abstenciones de los ediles opositores.
La decisión abre ahora un nuevo escenario político en el departamento Punilla, donde en las últimas semanas se eligió a las nuevas autoridades, siendo presidido desde entonces por el jefe comunal de Mayú Sumaj, Fabián Flores.





