Tras una sesión de 11 horas, La Libertad Avanza logró aprobar la readecuación del régimen de gas. Un millón y medio de hogares perderán el beneficio, que ahora quedará limitado a la Patagonia y zonas de frío extremo. El Gobierno negoció compensaciones eléctricas con el Norte para destrabar los votos.

En una sesión maratónica y de altísima tensión política, la Cámara de Diputados aprobó este miércoles con media sanción el proyecto de ley del Gobierno que readecua de raíz el régimen de «Zona Fría». La iniciativa, que busca pasar la tijera sobre el millonario sistema de subsidios al consumo de gas domiciliario, cosechó 132 votos afirmativos, 105 negativos y cuatro abstenciones, logrando ser girada al Senado para su tratamiento definitivo.

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El debate por la quita de los beneficios gasíferos fue el verdadero «plato fuerte» de una jornada que arrancó al filo del fracaso. El oficialismo, comandado en el recinto por Martín Menem, consiguió el quórum de forma ajustadísima (129 bancas). Con ese número exacto logró desactivar una convocatoria posterior de la oposición que pretendía debatir los escándalos del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, lo que desató una hora y medio de feroces cruces reglamentarios antes de pasar a la discusión energética.

El nuevo mapa del gas: Quiénes ganan y quiénes pierden

El eje central del proyecto aprobado es la drástica reducción del alcance geográfico del beneficio. La propuesta de la Casa Rosada busca retrotraer la política de subsidios a un esquema similar al que regía antes de 2021. En aquel año, una ley impulsada por Máximo Kirchner había ampliado los descuentos de entre el 30% y el 50% a millones de usuarios de la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y San Juan.

Con la nueva media sanción, el beneficio por Zona Fría se acotará de forma exclusiva a las regiones consideradas de «frío extremo»: la Patagonia, Malargüe (Mendoza) y la Puna.

Impacto masivo: Según los datos oficiales presentados ante el Congreso por la secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, 1.600.000 usuarios perderán el subsidio por completo al quedar fuera del nuevo mapa.

Los nuevos topes socioeconómicos y de consumo. Para no perder el beneficio, los hogares deberán cumplir con criterios estrictos de vulnerabilidad:

Ingresos familiares: No superar las tres canastas básicas por familia tipo (equivalentes a unos $4,3 millones actuales).

Grupos prioritarios: Hogares con al menos un integrante con Certificado Único por Discapacidad (CUD), excombatientes de Malvinas con Pensión Vitalicia y familias registradas en el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap).

Además del recorte geográfico, la ley cambia la forma de calcular el descuento. A partir de ahora se subsidiará el metro cúbico de consumo real de gas natural y no la totalidad de la factura, la cual suele incluir cargos fijos e impuestos que antes también se licuaban con el beneficio.

De acuerdo al texto del proyecto, el fin de la norma es «la reducción del déficit fiscal, la normalización financiera del sistema energético y el ordenamiento de las cuentas públicas». En paralelo, la ley introduce un artículo clave de alivio para el sector empresarial: un mecanismo para condonar las deudas millonarias que las distribuidoras eléctricas acumulan con CAMMESA, generadas durante los sucesivos períodos de emergencia tarifaria.