No suele ser un momento fuerte dentro del calendario de fin de semanas largos pero cualquier circunstancia que mueva la aguja de los hoteles, los locales gastronómicos y el comercio en esta época de billeteras flacas es una ayuda.
Y el feriado del 1 de Mayo provocó algo de movimiento de excursionistas que pasean por el centro de la ciudad, dan su vueltita por la Costanera y los ríos, y se vuelven a sus lugares de origen.
La ocupación hotelera se ubicó entre el 50 y el 60 por ciento en los hoteles de mayor categorización de la ciudad mientras que en el resto no se registró un número interesante.
Fotos: Luis Tórtolo.






