Adelaida Goldman, directora del hospital Castro Rendón de Neuquén, aseguró que el fin de semana atendió a pacientes que habían estado en fiestas clandestinas y que hubo manifestantes de las marchas anticuarentena que les piden perdón.

La médica descartó calificar la situación actual de colapso porque consideró que es una “catástrofe”.

Aseguró que el tiempo de espera de los pacientes en las guardias es de hasta 7 horas.

Explicó que hay un “triage”, o sea, una observación y asistencia por parte del servicio de enfermería, que determina la prioridad de atención, “pero con siete horas de espera es muy difícil asegurar cierta calidad”.

Por otro lado, Goldman analizó que no hay que poner el foco en las terapias, sino en las guardias y en la vacunación. Y explicó que es importante que se vacunen personas con factores de riesgo, sobre todo, con sobrepeso u obesidad porque son el “90% de las intubadas o que mueren”

La médica le pidió a la población que solamente salga para lo indispensable. Dio como ejemplo a quienes siguen practicando deportes, a pesar de que nadie podría atenderlos si sufren una lesión. Criticó duramente a los padres que marcharon en reclamo de la presencialidad de las clases y los mandó a “hablar con sus hijos”.

Fuente: Río Negro.