Una multitud estimada en cerca de 500 mil personas colmó la Plaza de Mayo y sus alrededores para participar de un evento religioso y artístico pocas veces visto: el show del sacerdote portugués Guilherme Peixoto, conocido mundialmente como el “Cura DJ”.
La convocatoria rindió homenaje al Papa Francisco a un año de su fallecimiento, en una propuesta que combinó música electrónica, videoarte y fragmentos de textos litúrgicos y encíclicas papales.
Familias, jóvenes y grupos parroquiales llegaron desde temprano para ubicarse frente al escenario montado junto a la Pirámide de Mayo, mientras pantallas gigantes se instalaron sobre Avenida de Mayo y las diagonales para que todos pudieran seguir el espectáculo.
El evento, organizado por la Fundación Miserando, fue presentado como una forma de evangelización a través de nuevos lenguajes culturales. El arzobispo porteño Jorge Ignacio García Cuerva acompañó la iniciativa y aclaró que se trató de un festival artístico, no de una celebración sacramental.





