Marzo fue un mes de balde de agua fría para los bolsillos, ya que la inflación en Argentina registró un 3,4% y se convirtió en la cifra más alta de los últimos doce meses. Con este salto, el costo de vida ya acumula un 9,4% en lo que va de 2026, dejando una marca interanual del 32,6% que golpea con fuerza la realidad de los vecinos de nuestra región.

Para el ciudadano que siente el rigor diario, los números confirman que el rubro Educación fue el que más subió por el inicio de clases, seguido de cerca por el Transporte que se vio empujado por el precio de la nafta y la tensión internacional. En sintonía con esto, los servicios públicos también traccionaron el índice general, reflejando el fuerte ajuste en las tarifas que lideró las subas del mes.

Este martes, durante el AmCham Summit 2026, el presidente Javier Milei no dio vueltas y reconoció que el dato de inflación le «repugna», aunque ratificó que no habrá cambios en el plan económico. En un tono desafiante, el mandatario cargó contra quienes proponen relajar el ajuste, calificando esas ideas como una «basura inmunda» y defendiendo la ortodoxia monetaria como el único camino moralmente correcto para salvar al país.

“La motosierra no se detiene”, advirtió Milei, enviando un mensaje directo al «círculo rojo» y a la política al asegurar que no busca eternizarse en el poder. Fue categórico al lanzar una advertencia que resonó en todo el auditorio: “Si los ciudadanos o la política deciden no acompañar este camino de reformas, mi equipo y yo estamos dispuestos a volver al sector privado sin inconvenientes”.

Pese al mal trago que representó marzo, el jefe de Estado se mostró optimista hacia adelante. Aseguró que la demanda de pesos está comenzando a recuperarse y que, eventualmente, la inflación «se va a derrumbar», lo que permitirá una recuperación genuina tanto de la actividad económica como de los salarios de todos los argentinos.