En el noreste de la provincia de Córdoba, donde la inmensidad de la Laguna Mar Chiquita se funde con el horizonte, emerge una propuesta donde el descanso, la elegancia y la naturaleza conviven en perfecta armonía. El Ansenuza Hotel Casino Spa se posiciona como el gran protagonista del turismo de alta gama en la región, ofreciendo una experiencia integral diseñada para redescubrir los sentidos frente a uno de los humedales salinos más fascinantes del planeta.
Hay retoños de lo que se recuerda como la época de Oro de Miramar, una perla del turismo en el noreste cordobés. La laguna, uno de los ojos de mar más famoso del mundo, ofrece vistas únicas en los atardeceres de todas las estaciones del año. Y en un rincón privilegiado de la ciudad se erige este resort, recuperando la mística de la gran hotelería clásica pero adaptada a las exigencias del viajero contemporáneo.
Una propuesta de alojamiento pensada para el relax absoluto
El concepto fundamental del Ansenuza Hotel Casino Spa es que cada estadía sea pensada para convertirse en una experiencia única, donde el descanso, la diversión y el bienestar se combinan en un entorno natural incomparable.
Desde su arquitectura hasta su distribución interior, el complejo está concebido para dialogar permanentemente con el paisaje. “Los huéspedes disfrutan de una propuesta de alojamiento exclusiva, con habitaciones orientadas hacia la laguna y sus aves, ofreciendo paisajes únicos y momentos de conexión con la naturaleza desde el primer instante”, aseguran desde la gerencia del hotel.

Bienestar de vanguardia: Spa y circuito hídrico
El alma del hotel reside en su área dedicada al cuidado personal y la desconexión mental. Heredero de la tradición curativa que hizo famosa a Miramar por las propiedades de sus aguas saladas y fangos, el spa del complejo lleva la experiencia del turismo de salud a su máxima expresión.
En el espacio de Spa del hotel es imperdible el circuito hídrico, especialmente diseñado para renovar cuerpo y mente en un ambiente de confort total con vistas a la laguna. Las instalaciones permiten realizar recorridos hidroterapéuticos que relajan la musculatura y desintoxican el organismo, convirtiéndose en el refugio ideal tras una jornada al aire libre.
Entretenimiento, diversión y noches con vida propia
Además de su faceta orientada al relax, para quienes buscan entretenimiento, el hotel tiene una propuesta internacional con Casino, un espacio de diversión y emoción que complementa a la perfección la experiencia de descanso.
La propuesta nocturna no se detiene en las salas de juego. En Ansenuza Hotel Spa las noches cobran vida con espectáculos musicales en vivo y la participación de talentosos artistas locales, que brindan shows variados para acompañar cada velada y crear un clima festivo y distinguido.

Gastronomía de autor y espíritu de encuentro
La gastronomía ocupa un lugar destacado dentro de la experiencia Ansenuza. Los platos gourmet están pensados para satisfacer todos los gustos, ofreciendo sabores cuidadosamente elaborados que invitan a disfrutar, compartir y vivir momentos de verdadero placer. En la carta se destacan productos locales de la región, combinados con alta cocina internacional.
Todo lo que pasa en la cocina está bajo la supervisión atenta del chef Guillermo Daniel Luna, garantizando estándares de calidad superiores en cada plato y presentación.
La experiencia dentro del complejo también se enriquece a través de los espacios de encuentro social. En las salas de juegos de mesa, los huéspedes tienen la oportunidad de compartir actividades, generar nuevas amistades y disfrutar de un ambiente cálido y distendido que muchas veces se transforma en reencuentros memorables. Asimismo, para quienes desean mantenerse activos durante las vacaciones, el hotel cuenta con un espacio de cancha de tenis y gimnasio completamente equipado.

El entorno: Miramar y su legado de historia y naturaleza
Alojarse en el Ansenuza Hotel Spa es también la puerta de entrada para explorar la fascinante historia y riqueza biológica de Miramar. La localidad vivió una época dorada a mediados del siglo XX como centro de salud y sofisticación, impronta que resurge hoy en sus calles y costanera.
Durante la estadía en el hotel, los visitantes pueden complementar sus días de spa con imperdibles excursiones locales:
Visita al legendario Gran Hotel Viena: Ubicado a pocos minutos, este majestuoso edificio construido en la década de 1940 es un ícono del turismo histórico de la zona. Rodeado de mitos de la posguerra, relatos sobre la alta sociedad de la época y leyendas urbanas, realiza visitas guiadas (diurnas y nocturnas) que transportan a la era de esplendor de la villa.
Avistaje de aves en el Parque Nacional Ansenuza: La laguna alberga gigantescas colonias de flamencos rosados y cientos de especies de aves acuáticas que se pueden apreciar mediante paseos en embarcaciones o caminatas por la costa.
Deportes náuticos: Excursiones en lancha, kayak o stand up paddle para adentrarse en la inmensidad del agua salada y presenciar atardeceres memorables.
En definitiva, Ansenuza Hotel Casino Spa es mucho más que un hotel: es un lugar donde la naturaleza, la historia, el bienestar, la gastronomía y la diversión se unen para crear recuerdos inolvidables a orillas de la gran laguna cordobesa.





