Con la llegada de las bajas temperaturas a la provincia, el Ministerio de Salud reforzó el llamado a la comunidad para extremar las medidas de prevención ante el aumento de la circulación de virus respiratorios. El objetivo principal es evitar cuadros graves, especialmente en los grupos más vulnerables como los niños menores de 5 años y las personas con factores de riesgo.

A continuación, detallamos los ejes centrales de la campaña de prevención, las nuevas estrategias de inmunización y las señales de alerta a tener en cuenta.

La vacunación: La principal barrera de defensa

Tener el carné de vacunación al día es la medida más eficaz. Desde la cartera sanitaria recuerdan que todas las vacunas del calendario nacional son gratuitas y están disponibles en la red provincial de vacunatorios.

Las dosis clave para esta temporada son:

  • Antigripal
  • Neumococo
  • Contra la tos convulsa
  • Vacuna contra el Covid-19
  • Vacuna contra el VSR (Virus Sincicial Respiratorio): Destinada a personas gestantes.

Histórico: Nueva protección para recién nacidos

Para esta temporada, la provincia incorporó el Nirsevimab, un anticuerpo monoclonal de avanzada contra el VSR (causante de la bronquiolitis).

  • ¿A quiénes corresponde?: A niños y niñas nacidos a partir del 1 de enero de 2026, cuyas madres no hayan recibido la vacuna para VSR durante el embarazo.
  • ¿Dónde se aplica?: Se administra de forma gratuita y sin orden médica en cualquier vacunatorio de la red, como así también en las maternidades provinciales (públicas y privadas) al momento del nacimiento.

Hábitos diarios que salvan vidas

Además de las vacunas, existen pequeñas acciones cotidianas que reducen drásticamente el riesgo de contagio:

  • Higiene de manos: Lavarse periódicamente con agua y jabón, sobre todo al regresar de la calle, ir al baño o antes de cocinar.
  • Ventilación: Mantener los ambientes del hogar correctamente ventilados para garantizar el recambio de aire, incluso en días fríos.
  • Etiqueta de tos: Cubrirse la boca y la nariz con el pliegue del codo o con un pañuelo descartable al toser o estornudar.
  • Lactancia materna: Sostener la lactancia exclusiva hasta los 6 meses es fundamental, ya que la leche materna transmite anticuerpos vitales.
  • Cuidado de los más chicos: Evitar que los menores de 5 años estén en contacto con personas que presenten síntomas respiratorios.

Síntomas comunes y cuándo ir a la guardia

Las infecciones respiratorias (provocadas por virus o bacterias) inflaman la nariz, garganta, oídos, bronquios y pulmones. Los síntomas habituales incluyen fiebre mayor a 38 grados, tos, congestión, dolor de garganta, de cabeza y muscular.

Sin embargo, en niños menores de 5 años, un simple resfrío puede derivar rápidamente en bronquiolitis o neumonía.

Signos de alerta inmediata: Si un niño presenta alguno de estos síntomas, se debe concurrir inmediatamente al centro de salud más cercano:

  • Respiración agitada o con ruidos extraños.
  • Pecho que se hunde al respirar.
  • Irritabilidad o llanto inconsolable.
  • Rechazo de alimentos y líquidos.

El peligro de la automedicación y los antibióticos

Ante los primeros síntomas, las autoridades sanitarias remarcan de forma tajante evitar la automedicación.

Si un profesional médico indica un tratamiento con antibióticos, es fundamental cumplirlo al pie de la letra y no abandonarlo antes de tiempo. Interrumpir el tratamiento de forma anticipada o usar antibióticos cuando no corresponde promueve la resistencia bacteriana, un grave problema de salud pública que pone en riesgo la efectividad de los medicamentos en el futuro.

¿Qué hacer si te sentís mal? Realizá una consulta médica para obtener un diagnóstico oportuno, evitá concurrir a lugares públicos (como el trabajo o la escuela) y restringí el contacto cercano con tus convivientes para cortar la cadena de transmisión.