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Hay una madurez que no se mide en kilómetros recorridos ni en la magnitud de los escenarios habitados, sino en la capacidad de mirar hacia atrás con gratitud. Victoria Herrera, la mujer detrás de Victoria Whynot, ha transitado un camino vertiginoso. Desde ser elegida por el mítico Carl Cox como su DJ favorita hasta consolidarse como speaker en Ibiza y ser reconocida entre los 10 mejores talentos emergentes del mundo, la carlospacense ha llevado su sonido a las ligas mayores.

Sin embargo, este sábado 14 de febrero, cuando le toque la enorme responsabilidad y el orgullo de cerrar el Escenario Montana de Cosquín Rock 2026, no será una fecha más en su calendario global. Será el reencuentro con su esencia, con su familia y con esa Córdoba que la vio dar sus primeros pasos, compartiendo programación con referentes que han marcado a fuego la historia de la música como The Chemical Brothers y Franz Ferdinand.

En diálogo con Carlos Paz Vivo, Victoria nos invita a recorrer su presente, su evolución y esa búsqueda incansable de la autenticidad que el mundo podrá seguir en vivo a través de la pantalla de Disney+.

El refugio de la vuelta a casa

Victoria, después de conquistar escenarios europeos y de ese crecimiento tan marcado en el exterior, ¿cómo te resuena internamente este regreso para cerrar el Montana, compartiendo escenario con leyendas como The Chemical Brothers y Franz Ferdinand?

— Tocar en Cosquín Rock no es solo una fecha más, es un momento profundamente simbólico en mi vida. Europa fue un sueño enorme, un desafío que me transformó. Me enseñó a sostenerme en escenarios exigentes. Pero estar en el mismo cartel que artistas como The Chemical Brothers o Franz Ferdinand, que han sido faros para tantas generaciones, es una validación muy fuerte a todo el trabajo realizado. Cerrar esa jornada es un honor que asumo con mucha conciencia.

En Córdoba está mi familia, mis primeras intuiciones, mis errores, mis aprendizajes más crudos y más reales. Volver con todo lo vivido y poder aportar desde un lugar más maduro es un acto de gratitud. No lo siento como “miren hasta dónde llegué”, sino como un profundo “gracias por haberme visto empezar”.

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Una narrativa emocional para un público diverso

El Escenario Montana tiene esa mística de la mixtura. ¿Cómo diseñás ese viaje sonoro para un cierre de tal magnitud, donde sabés que el mundo te está mirando?

— Cosquín Rock tiene algo hermoso: es diverso, curioso y muy vivo. Y saber que la transmisión llega a todo el continente por streaming le agrega una capa de responsabilidad visual y sonora. Cuando preparo el set, no pienso en géneros; pienso en energía y en narrativa. Mi intención no es imponer mi universo, sino invitar al público a entrar en él.

Construyo el recorrido con mucha sensibilidad: momentos de groove profundo, algunos hits, guiños a clásicos del rock —que tanto nos define aquí—, partes emotivas con historia, momentos expansivos y también instancias de tensión y liberación. Me interesa que haya viaje, que haya memoria y que haya sorpresa. Creo profundamente que cuando una propuesta es auténtica puede dialogar con cualquier audiencia. Mi desafío es mantener mi identidad intacta, pero traducirla a un lenguaje emocional que cualquiera pueda sentir, aunque no sea el género que escucha todos los días.

La identidad como acto de coraje

¿Cómo sentís que ha sido tu evolución profesional y artística desde que iniciaste?

— Mi evolución fue, ante todo, interna. Al comienzo estaba muy enfocada en alcanzar estándares, en perfeccionar cada detalle, en demostrar que podía estar a la altura. Con el tiempo entendí que la verdadera identidad no nace del esfuerzo por impresionar, sino del coraje de ser honesta.

Hoy mi sonido es más consciente y más libre. Produzco y toco lo que quiero en cada momento, sin importar qué tan comercial o qué tan underground pueda parecer. Lo que elijo es lo que me genera piel de gallina. Y si no me atraviesa a mí, no lo toco. Aprendí que el crecimiento real no es solo técnico ni profesional: es humano. Y cuando una artista crece como persona, su arte inevitablemente se expande.

El legado y la conquista del 2026

Con la mirada puesta en lo que viene, ¿cuáles son los pilares sobre los que estás construyendo tu futuro inmediato?

— Este 2026 viene con música muy importante para mí. Lanzamientos que no solo representan crecimiento profesional, sino una etapa más sólida, más definida y más consciente de mi identidad artística. Estoy enfocada en consolidar Europa y expandirme estratégicamente en Estados Unidos y Asia. Pero más allá de los destinos, mi prioridad es que cada release, cada festival y cada paso formen parte de una construcción a largo plazo.

Quiero construir algo que tenga sentido. Dejar un legado coherente con quién soy y con mi historia. Y, si en el camino puedo inspirar a futuras generaciones a confiar en su autenticidad y animarse a soñar en grande, entonces todo este recorrido habrá valido la pena.

El evento se transmitirá en vivo por Disney Plus