La muerte de una mujer que sufrió graves quemaduras luego de que explotara un teléfono celular mientras viajaba como acompañante en un auto sobre la ruta cordobesa E-53, generó alerta en la población sobre la peligrosidad de los aparatos que hoy están en todos los hogares y son manipulados por niños, adultos y mayores.

Carlos Paz Vivo recopiló información sobre el tema y éstos son las recomendaciones para evitar accidentes.

Para prevenir accidentes relacionados con el sobrecalentamiento, hinchazón o cortocircuitos en las baterías de iones de litio de los teléfonos celulares, es fundamental adoptar ciertos hábitos seguros de carga.

A continuación, se detallan las principales recomendaciones técnicas para garantizar la seguridad:

Uso de componentes originales o certificados

El uso de cargadores, cables y adaptadores originales o que cuenten con certificación del fabricante es la primera línea de defensa.

Los componentes genéricos o de baja calidad suelen carecer de los circuitos de protección interna necesarios para regular el voltaje y cortar el suministro de energía una vez que la carga está completa, lo que puede derivar en sobrecargas.

Control de la temperatura y superficies de carga

Las baterías son altamente sensibles a las variaciones térmicas. Durante el proceso de carga, el dispositivo disipa calor de manera natural. Por este motivo:

  • Evite cargar el teléfono sobre superficies que retengan el calor, tales como camas, sillones, almohadas o debajo de mantas.
  • Priorice superficies rígidas, planas y frías, como mesas o escritorios, que permitan la correcta ventilación del equipo.
  • No exponga el dispositivo a la luz directa del sol ni a fuentes de calor cercanas mientras se encuentra conectado a la red eléctrica.

Monitoreo del estado físico de la batería

Es importante realizar una inspección visual periódica del dispositivo. Si nota que la parte posterior del teléfono se encuentra levemente curvada, si la pantalla se levanta o si el equipo se calienta de manera excesiva sin estar en uso, es probable que la batería esté dañada o hinchada. En estos casos, se debe suspender su uso de inmediato y asistir a un servicio técnico autorizado.

Hábitos durante el proceso de carga

  • Evitar el uso intensivo: No es recomendable ejecutar aplicaciones de alta exigencia gráfica (como videojuegos) o realizar videollamadas prolongadas mientras el celular se está cargando, ya que esto duplica la generación de calor interna.
  • Retirar fundas gruesas: Si el protector del teléfono es muy robusto o de materiales que no disipan bien el calor, se aconseja quitarlo durante la carga.
  • Desconexión tras la carga: Aunque los teléfonos modernos gestionan el corte de energía al llegar al 100%, dejar el dispositivo conectado de manera permanente o por tiempos excesivamente prolongados (como varios días segos) no es óptimo para la vida útil del componente.

Qué ocasiona la explosión de un teléfono celular

Para entender por qué se producen estos accidentes, es necesario conocer el fenómeno detrás del fallo de las baterías de iones de litio. El motivo técnico principal por el cual un celular puede incendiarse o explotar se denomina embalamiento térmico (o thermal runaway).

Este proceso ocurre de la siguiente manera:

El fenómeno del embalamiento térmico

Las baterías de los celulares modernos contienen componentes químicos altamente densos en energía, separados por una delgada lámina interna (separador) que evita que el polo positivo y el polo negativo se toquen.

Si esa barrera se daña o se degrada, se produce un cortocircuito interno. Esto genera un aumento drástico y repentino de la temperatura en una zona de la batería. Cuando el calor supera la capacidad de disipación del dispositivo, desencadena una reacción en cadena: el calor de una celda pasa a la siguiente, los componentes químicos internos comienzan a descomponerse, se liberan gases inflamables a alta presión y, finalmente, se produce la ignición o la explosión del componente.

Causas principales que lo desencadenan

  • Defectos de fabricación: Si bien es poco común, un error en la línea de montaje (como impurezas metálicas microscópicas o un sellado defectuoso) puede hacer que el separador interno falle espontáneamente bajo condiciones normales de uso.
  • Daño mecánico o golpes: Una caída fuerte, una perforación o una presión excesiva sobre el cuerpo del teléfono pueden abollar la batería y romper la lámina separadora interna de forma inmediata o progresiva, preparando el terreno para el cortocircuito.
  • Degradación por sobrecalentamiento: Exponer el teléfono a temperaturas extremas de manera constante (como dejarlo al sol dentro de un auto) deteriora los componentes químicos internos y debilita la estructura de la batería, volviéndola inestable.
  • Fallas en la gestión de carga: El uso de cargadores defectuosos o sin certificaciones de seguridad puede enviar un voltaje inadecuado al teléfono. Si los sistemas de protección del propio celular fallan y el cargador no regula la energía, la batería recibe una sobrecarga que eleva su temperatura hasta el punto de ignición.