“Lo haré este año”, aseguró Walter, que espera llegar a la cumbre pese a su discapacidad. Destaca que sigue en la búsqueda de sponsors. Cómo colaborar para su travesía.

“Emprendimos viaje con Andrés Griffouliere. Subimos el Cerro Bermejo de 3.950 metros sobre el nivel del mar en Chile, país hermano, aclimatando para el Aconcagua. También estuvimos en el Campamento Aconcagua Visión sobre el Puente del Inca, allí entregamos los bolsos para el ascenso”.

Según informó el medio Los Andes, con esas palabras, Walter Álvarez, de 49 años, ciego y fanático de la montaña, comenzó la cuenta regresiva para lo que será la concreción de su máximo anhelo: ser el primer ciego del país en subir el cerro más alto de América, de 6.962 metros.

“Estamos de lleno en lo que será el ascenso, pero para eso aún debemos esperar por falta de fondos. Estamos en la previa, un trekking largo, haremos el Campamento Base, Plaza de Mulas, será un entrenamiento para estar listo a fin de año”, remarcó Walter a Los Andes.

“Esto me sirve un montón para seguir entrenando, conociendo. Estoy en Confluencia, un lugar que conocí el año pasado. Pero estaré en Plaza de Mulas que no conozco. Tengo muchísimas expectativas”, añadió.

Como se sabe, el campamento base Plaza de Mulas en el Parque Aconcagua, a 4.260 m.s.n.m. sobre la ruta normal es una muy especial población de alta montaña que cobra vida cada temporada donde conviven personas de los rincones más exóticos del planeta.

“Las personas con discapacidad tenemos grandes capacidades. La sociedad debe abrir la cabeza y entender que el hecho de ser ciego, sordo o rengo no significa que tengamos límites”, expresó Walter, ciego y residente en General Alvear y conocido por sus triunfos en el atletismo, durante su última entrevista con Los Andes.

Walter intenta desmitificar la discapacidad para algunos desafíos como los que él intenta alcanzar.

Para lograr llegar a la cumbre del Aconcagua, su preparación física y mental no tiene prisa ni pausa: el año pasado participó con éxito de la Maratón de Buenos Aires 2023, donde resultó primero en la categoría No videntes.

Según destaca el mencionado medio, Walter, que es pura actitud y ya ha corrido triatlones, maratones y pentatlones, donde se impuso en esta última maratón con un tiempo de tres horas, 33 minutos y 23 segundos. El representante del team Tranco Largo corrió con dos guías de Buenos Aires: Alfredo Pereyra (69), quien lo acompañó los primeros 21 kilómetros, y Josua Ábalos (24), con quien hizo la segunda mitad de la competencia.

“Estoy listo y para eso estoy trabajando muy duro, escalando en piedra y en la montaña. Todos los días corro 12 kilómetros y los fines de semana alrededor de 20, además de subir cerros con alguna dificultad. La idea en enero es poder ascender con mi guía, Juan Pithod, con quien estamos en plenas averiguaciones”, adelantó entusiasmado.

“Quiero romper barreras y llegar a la meta. No es fácil para nadie y tampoco lo será para mí, que sufro de una discapacidad. Pero, insisto, es posible hacerlo y en ese camino estoy”, agregó.

Walter trabaja en el Poder Judicial. Un accidente lo dejó completamente ciego hace 30 años pero ese episodio, lejos de amedrentarlo, lo impulsó.

Desde aquel día de 1994, cuando en forma accidental perdió su único ojo sano, ya que de niño había sufrido una mala praxis en el otro órgano, supo sobrellevarlo con entereza.

Así, pocos meses después de convertirse en una persona no vidente y adaptarse como pudo, fue a buscarlo un grupo de deportistas de Alvear en su misma condición. Walter no dudó en seguirlos y, de allí en adelante, nunca más dejó de mover el cuerpo: es atleta amateur al igual que su esposa, Silvina Castro.

“Ella estudiaba el sistema Braille y así nació el amor. Fue así que empezamos a viajar a Mendoza para la rehabilitación y también compartíamos tiempo, deporte y carreras. También aprendimos juntos a usar el bastón”, rememoró.

Ayuda económica

El deporte es para Walter una cuestión vinculada con la salud y también una manera de evitar el estrés y la ansiedad. Si bien ha estado federado, hoy entrena por motus propio y se inscribe en cuanta oportunidad aparece.

“Mi proyecto es subir el Aconcagua a fin de año, para lo cual necesitamos apoyo y sponsors”, remarcó, tras contar que se desempeña en una oficina donde tiene una computadora especial y agradece su incursión en la tecnología, herramienta que le abrió puertas y lo ayudó a superar barreras en su trabajo.

Instagram: walter.al.aconcagua / Teléfono: 2625 43-7863.

 

 

Fuente y foto: Los Andes