El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha sacudido el tablero geopolítico global al anunciar que se encuentra en la víspera de firmar un histórico acuerdo de paz con Irán.

Según detalló el mandatario, el pacto implicará la capitulación de las ambiciones nucleares de Teherán y la reapertura inmediata del estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético mundial.

A través de un mensaje publicado en su red Truth Social, Trump aseguró con determinación que el documento definitivo está programado para ser rubricado este domingo, 14 de junio.

El anuncio llega tras meses de intensas tensiones políticas, sanciones económicas severas e intercambios bélicos en Oriente Medio que mantuvieron en vilo a los mercados internacionales durante el primer tramo de 2026.

No obstante, mientras Washington celebra un «gran acuerdo», desde la capital iraní se ha recibido la noticia con una dosis ostensible de cautela, matizando los plazos perentorios del republicano.

El núcleo del acuerdo: Adiós al programa nuclear y apertura de OrmuzLa Casa Blanca ha estructurado el mensaje en torno a una victoria estratégica absoluta de la doctrina de presión máxima.

Trump enfatizó de manera categórica que la República Islámica ha aceptado prescindir por completo de cualquier pretensión atómica.

«Ya no quieren un arma nuclear, ni la tendrán, ni mediante compra, desarrollo ni ninguna otra forma de adquisición», aseveró el presidente de los EE. UU.

De acuerdo con las filtraciones del borrador, Washington exigirá el acceso y la entrega del uranio altamente enriquecido que posee el país persa para proceder a su posterior traslado y destrucción en un tercer Estado.

Otro punto del acuerdo

El segundo gran impacto del acuerdo será de carácter comercial y de seguridad marítima.

El estrecho de Ormuz, un cuello de botella logístico por el que transita casi el 20% del petróleo mundial y cuya parálisis disparó los precios de los combustibles y la inflación global en los últimos meses, será liberado de forma inmediata.

«El acuerdo se firmará mañana, e inmediatamente después de su firma, el estrecho de Ormuz estará ABIERTO PARA TODOS», garantizó el líder norteamericano. Trump aprovechó la ocasión para marcar distancias frente al Plan de Acción Conjunto (JCPOA) de 2015 impulsado en la era demócrata: «Mi acuerdo con Irán es exactamente lo contrario: un muro para que no haya armas nucleares».

El mandatario remarcó que, a diferencia del pasado, este nuevo entendimiento no contempla ningún tipo de compensación financiera ni intercambio de dinero en efectivo con el régimen de Teherán.