Un intenso operativo de emergencia logró poner a salvo a 163 turistas que quedaron atrapados por un temporal de nieve y viento blanco en el camino al Balcón del Pissis, una de las zonas más inhóspitas y espectaculares de la Puna catamarqueña. De acuerdo con información recabada por el diario La Nación, el grupo enfrentó dos jornadas críticas en la alta montaña antes de completar con éxito la evacuación sin que se registraran heridos ni víctimas.

El hecho desencadenó la conformación de un Centro de Operaciones de Emergencia (COE), bajo la coordinación del Ministerio de Gobierno y Seguridad provincial, en el que trabajaron en conjunto Defensa Civil, Gendarmería Nacional, bomberos, la Policía, personal de salud, empresas mineras y baqueanos locales.

Según declaraciones brindadas por el gobernador Raúl Jalil a La Nación, las condiciones climáticas complicaron severamente las tareas de asistencia: la temperatura descendió hasta los 14 grados bajo cero y ráfagas de viento congelante dificultaron el avance de la maquinaria pesada. Ante la severidad del contexto, el operativo contó con el despliegue de drones de rastrillaje y un helicóptero aportado por el gobierno de Salta.

Las vivencias en el lugar dieron cuenta del riesgo que implica adentrarse en la cordillera sin la preparación adecuada. Fernando Miyán, uno de los turistas asistidos que viajaba en su vehículo particular, relató a los medios de Fiambalá la velocidad con la que empeoró el cuadro: “La camioneta ya estaba totalmente tapada por la nieve. No podíamos abrir las puertas ni calefaccionarnos porque corríamos el riesgo de intoxicarnos con monóxido de carbono”. Miyán y su familia lograron salir con la ayuda de otro conductor y debieron soportar temperaturas donde “era imposible estar más de un minuto afuera”.

Una trampa mortal

Ubicado a más de 4700 metros sobre el nivel del mar y a 125 kilómetros de la ciudad de Fiambalá, el Balcón del Pissis ofrece vistas imponentes de la Cordillera de los Andes, aunque su acceso representa un desafío técnico importante. Frente a lo sucedido, tanto las autoridades locales como los operadores turísticos remarcaron la importancia de reforzar los controles de ingreso e insistieron en la recomendación de no ascender en vehículos particulares sin guía, respetando los protocolos de seguridad que exige la alta montaña.