El mercado de criptomonedas registra caídas de hasta 11% en sus valores, con el bitcoin cotizado en alrededor de los US$ 38.500, su menor nivel en seis meses, impactadas por nuevas regulaciones y el retroceso generalizado de las acciones tecnológicas en las bolsas mundiales.

Casi US$ 147 mil millones se retiraron del mercado en las últimas 24 horas con el bitcoin (BTC), la principal criptomoneda por capitalización de mercado, cayendo más del 9% y cotizando a US$ 38.500, según consigna el portal Coinmarketcap.

En tanto, otras monedas como el ethereum (ETH) se desplomaba casi el 12% y se situaba por debajo de los US$ 3.000. En el caso del bitcoin, la moneda perdió un 40% de su valor respecto de su ultimo récord en noviembre, cuando había superado los US$ 48.000.

Durante la última semana, las criptomonedas sufrieron por diversos motivos; entre ellos, la corrección en los papeles tecnológicos de las bolsas mundiales pues el índice tecnológico de Wall Street, el Nasdaq, cayó un 5% en ese lapso.

Este fenómeno de venta de acciones tecnológicas suele acontecer cuando suben los bonos del Tesoro estadounidense y la Reserva Federal (FED) apunta a endurecer su política monetaria elevando sus tasas de referencia ya que los inversores poseen, con la suba de los intereses, un menor apetito hacia aquellos activos que pueden otorgar mayores ganancias en el futuro, pero no en el presente cercano.

Del mismo modo, el derrumbe de las criptomonedas se explica por las crecientes medidas regulatorias en el sector.

Durante esta semana, Reino Unido, España y Singapur tomaron medidas para regular las promociones y la publicidad relacionada con criptomonedas.

En el caso de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores estableció que, a partir del 17 de febrero próximo, las publicidades deben indicar claramente que se trata de un mercado no regulado, y deben advertir que estas inversiones no son apropiadas para los inversores minoristas debido al riesgo de pérdidas.

Del mismo modo, las empresas proveedoras de servicios de criptomonedas deberán informar a la CNMV de aquellas campañas publicitarias de gran escala con, al menos, 10 días de antelación.

Además, el Tesoro británico anunció el último martes que planea regular la publicidad al igual que ya lo hace con otros productos financieros, asegurando que sean “claras y no engañosas”.

No obstante, el último golpe para las criptomonedas provino este jueves de Rusia cuando el banco central de ese país propuso prohibir completamente tanto el minado como el intercambio de dichos activos, al considerar que representan un riesgo a la “estabilidad financiera y a la soberanía de la política monetaria”.

Rusia es el tercer país donde se realizan operaciones de minado, especialmente en el norte de su territorio y en Siberia, que se concretan por computadoras y son necesarias para validar las transacciones o generar nuevas monedas, requieren de un alto consumo de energía eléctrica, un punto cuestionado por Moscú.

Según datos de la Universidad de Cambridge, Rusia representa el 13,6% del minado mundial, mientras que los Estados Unidos se sitúa en 42,7% y Kazajstán 21,9%.

La inestabilidad política que atravesó este ultimo país en los primeros días del año también contribuyó a la turbulencia en las criptomonedas.

Desde hace varios años, Rusia, que planea lanzar su propio rublo digital, cuestiona a las criptomonedas con el argumento de que son utilizadas para el lavado de dinero y operaciones de terrorismo financiero, además de la fuerte especulación a la que están asociadas, generando posibles burbujas en el mercado.

Si bien son legales en el país, las criptomonedas no están permitidas como medio de pago, y el banco central ruso prohibió en diciembre a los fondos de inversión utilizarlas.

Cualquier tipo de prohibición generalizada deberá ser aprobada antes en el parlamento ruso.

Durante el año pasado, una prohibición análoga en China -país que representó hasta un 70% del minado- provocó un fuerte caída en el mercado de criptomonedas con una baja del 40% entre abril y julio, para luego comenzar una remontada que encontró su cúspide en noviembre.

En el caso chino, la prohibición fue gradual: en mayo del año pasado se impidió a las instituciones financieras que se involucren en transacciones de criptomonedas; en junio se prohibió la minería; y en septiembre se prohibieron completamente las operaciones

“Los rumores de prohibiciones en Rusia, los efectos del endurecimiento de las políticas monetarias de los bancos centrales y la posibilidad de nuevas regulaciones está teniendo más peso en el intercambio y la inversión de criptomonedas actualmente que las tendencias a largo plazo”, manifestó Jason Deane, analista en activos digitales en Quantum Economics a la agencia Bloomberg.

Actualmente, además de China, las criptomonedas se encuentran prohibidas en Egipto, Irak, Catar, Omán, Marruecos, Argelia, Túnez y Bangladesh.