A 15 días de haber recibido el alta médica y regresar a su hogar, Santiago Herrero inició una nueva etapa en su recuperación. El adolescente de 15 años, que sufrió un grave traumatismo de cráneo tras ser atacado en Villa Carlos Paz por una patota el 9 de julio pasado, comenzó a organizar junto a su familia un esquema de rehabilitación integral que apunta, principalmente, a recuperar funciones cognitivas y acompañarlo en su regreso progresivo a la vida cotidiana.
La novedad fue compartida por su familia, que contó que mantuvo una entrevista con profesionales de CARDEA para conocer cómo será el tratamiento de “Cuzy”, como llaman al adolescente sus allegados. El equipo explicó que el abordaje estará conformado por distintas disciplinas que trabajarán de manera coordinada.
Uno de los ejes centrales será el trabajo de los terapeutas, enfocado especialmente en los aspectos cognitivo, conductual y psicológico. A esto se sumará la terapia ocupacional, que tendrá un rol importante en la integración de las distintas herramientas de rehabilitación a las actividades de todos los días.
“La terapista ocupacional une de alguna manera todas las terapias en el accionar diario”, explicó la familia al transmitir los detalles de la nueva etapa y compartido en las redes sociales.
Santiago no presenta dificultades con la deglución y, en relación con la voz, los profesionales consideran que todavía se encuentra dentro de los tiempos esperables de recuperación teniendo en cuenta todo lo atravesado desde el ataque y las intervenciones médicas posteriores.
De todos modos, la rehabilitación fonoaudiológica continuará formando parte del proceso y se irá incorporando de acuerdo con la evolución del adolescente.
También tendrá un papel importante la kinesiología, que trabajará en conjunto con las demás disciplinas para acompañar la recuperación física y funcional.
La familia espera conocer los horarios de cada uno de los profesionales que intervendrán en el tratamiento y anticipó que irá compartiendo información sobre los avances de Santiago.
Quince días después del alta
Santiago regresó a su casa el pasado 5 de agosto, luego de permanecer internado durante casi un mes en el Hospital de Urgencias de Córdoba. Había sido trasladado allí después de la brutal agresión sufrida durante la noche del 9 de julio, luego de ser golpeado y recibir un botellazo en la cabeza en Cárcano y Sargento Cabral.
Su evolución durante la internación fue sostenida. Antes del alta, los médicos habían logrado retirarle la sonda de alimentación, el catéter y los puntos de la intervención quirúrgica. Además, comenzó a alimentarse por boca, pudo tomar agua en vaso, comer alimentos sólidos, permanecer sentado durante períodos más prolongados y realizar desplazamientos en silla de ruedas con asistencia.
También había comenzado a caminar acompañado por profesionales de kinesiología y había sido evaluado favorablemente por fonoaudiología.
En el plano cognitivo, su familia había destacado avances que generaron esperanza: Santiago respondía preguntas vinculadas con su vida personal, su familia, el colegio y el lugar donde se encontraba. También podía leer palabras cortas, escribir y realizar conteos ascendentes y regresivos, además de responder a estímulos musicales.
Pese a esos progresos, los profesionales habían advertido que la recuperación sería un proceso largo. El adolescente había atravesado un traumatismo cerebral severo y continuaba presentando episodios de agitación postraumática.
Campaña solidaria
Ahora, desde su casa y acompañado por su familia, comienza otra instancia de ese camino. El objetivo será consolidar los avances logrados durante la internación y trabajar, paso a paso, en la recuperación de sus capacidades.
Pero la recuperación conllevará recursos y su familia necesita ayuda para afrontarlos. Por eso se lanzó una campaña solidaria. Mediante un flyer, se informó: «Santi está comenzando su rehabilitación pero la familia no llega a cubrir los gastos que eso conlleva. Cada aporte, por pequeño que sea, hace una GRAN DIFERENCIA. El alias es el de su mamá: migasmarialaura, a nombre de María Laura Tamagnone».

La familia de Santiago viene agradeciendo el acompañamiento recibido durante todo el proceso por parte de los hospitales Gumersindo Sayago y de Urgencias, sus amigos, el colegio y la comunidad de Villa Carlos Paz, además de las numerosas personas que siguieron de cerca su evolución.





