Rubén Alvaráz cumple medio siglo de trayectoria en los medios de comunicación y sigue activo, con la misma pasión que cuando empezó. Locutor, periodista, conductor y referente de la radio y la televisión cordobesa, su historia es también la de varias generaciones que crecieron escuchando y mirando los medios locales.
El locutor y presentador fue reconocido por la Legislatura de Córdoba y por el Concejo de Representantes de Villa Carlos Paz.
Cómo empezó todo
El vínculo con la comunicación nació temprano. “En el colegio siempre me ponían para hacer los actos. Tenía facilidad con la voz y aprovechaba, incluso para tener horas libres”, recordó. Ese juego inicial se transformó en vocación y, con el tiempo, en el único oficio que ejerció a lo largo de su vida. “No sé hacer otra cosa. Mi vida es esto”, resumió.
Con apenas 18 años llegó a LV2, en una época en la que la emisora era líder absoluta en Córdoba. Allí compartió aire y aprendizaje con nombres históricos como Clever Abreu, Claudio Salinas, Víctor Brizuela y Tito Gerlach, a quien destacó especialmente. “Tito le dio oportunidades a todo el mundo. Se quedaba fuera de hora para enseñarme a leer y modular. Eso es impagable”, afirmó.
Su carrera avanzó rápidamente. Fue lector de noticias, conductor, asesor y luego director artístico, hasta convertirse en una pieza clave en la creación de la primera FM de Córdoba, la 99.7, un proyecto innovador para la época. Participó en el diseño del edificio, los estudios, el auditorio y hasta en la idea de integrar un bar abierto al público, donde la gente podía ver cómo se hacía radio en vivo.
“La radio era imaginación pura. Yo soñaba Carlos Paz de noche escuchando programas desde La Falda, sin rutas, viajando todos los días a Córdoba”, recordó.
Ese mismo espíritu lo llevó a protagonizar experiencias masivas como AM Amistad, un fenómeno radial y social que trascendió el dial, llenó boliches, armó giras por toda la provincia y construyó comunidad mucho antes de que el concepto estuviera de moda.
En la TV, con Telemanías
En televisión, su rostro se volvió popular con Telemanía, uno de los ciclos más exitosos de Audiovisión, con el que ganó dos Martín Fierro nacionales. “Fue una época en la que se creaban figuras. La gente te esperaba para pedirte autógrafos”, recordó.
Lejos de renegar de los cambios tecnológicos, Alvaráz defiende la convivencia entre medios tradicionales y nuevas plataformas. “Soy defensor de la radio y la televisión, pero también del streaming. Hoy transmito por cable, por YouTube y por Facebook. Tenemos millones de reproducciones”, explicó, aunque reconoció que muchos fenómenos actuales escapan a su lógica: “Hay artistas con millones de vistas que no entiendo, pero las plataformas les dieron esa posibilidad”.
A lo largo del recorrido, valoró especialmente a quienes lo empujaron cuando dudaba. “Lo más importante es cuando alguien te dice ‘dale, vos podés’. Eso marca”, señaló.
Hoy, a los 64 años, con la jubilación a la vista pero lejos de pensar en el retiro, Rubén Alvaráz sigue al frente de proyectos propios en radio y televisión, apostando a la producción local y a la autonomía de los medios del interior. “Llegar a esta edad activo, lúcido y con ganas de trabajar es un privilegio”, afirmó.
Cincuenta años después del primer micrófono, la voz sigue encendida.





