A los 81 años de edad, el legendario cantante británico Rod Stewart se vio obligado a detener abruptamente sus compromisos artísticos. El célebre músico debió cancelar las próximas cuatro semanas de conciertos de su gira mundial de despedida (One Last Time), así como las presentaciones de su residencia The Encore Shows en Las Vegas, luego de someterse con éxito a un procedimiento médico para la colocación de un stent coronario.

Parte médico y recuperación

Aunque la noticia encendió las alarmas entre sus seguidores, desde el entorno del artista transmitieron tranquilidad al confirmar que la intervención se completó con éxito absoluto y que el equipo médico está muy satisfecho con su evolución.

El intérprete ya ha regresado de forma paulatina a sus actividades cotidianas, pero deberá cumplir estrictamente con cuatro semanas completas de reposo para recuperarse y mejorar su estado físico antes de volver a presentarse en directo.

Para comprender la naturaleza de la intervención, cabe señalar que un stent coronario es un pequeño muelle o tubo de malla metálica que se coloca en el interior de una arteria del corazón con el objetivo de mantenerla abierta, evitar que se estreche y garantizar un flujo sanguíneo adecuado para la correcta oxigenación del miocardio.

Las palabras del artista

Para llevar tranquilidad a su público, el propio Rod Stewart compartió un mensaje oficial: «Ya me siento mejor y me estoy recuperando muy bien». Asimismo, expresó su agradecimiento al personal de salud y lamentó la situación:

Y sumó: «Quiero agradecer a los médicos, enfermeras y a todos los que me han cuidado tan maravillosamente. Me da mucha pena perderme estos conciertos y lamento decepcionar a mis fans, pero espero volver pronto a los escenarios y disfrutar con todos ustedes».

El impacto en la gira y los shows afectados

La pausa obligatoria altera de manera significativa el itinerario del tour que el músico realiza desde 2024 junto al estadounidense Richard Marx. Las complicaciones comenzaron el pasado domingo 9 de agosto, cuando el británico debió suspender a último momento su concierto en el Riverbend Music Center de Cincinnati tras un «procedimiento médico menor».

A dicha fecha se sumaron las cancelaciones en el Rocket Arena de Cleveland y el Morton Amphitheater de Kansas City, además de truncar el esperado regreso a Las Vegas previsto para el 18 de agosto en el Colosseum del Caesars Palace. El freno en el calendario también alcanza presentaciones programadas en localidades de Iowa, Minnesota, Illinois, Colorado (incluyendo el icónico Red Rocks Amphitheater) y una fecha muy esperada en México.

Antecedentes médicos recientes

Este procedimiento coronario se produce tras una serie de contratiempos físicos que afectaron al músico en los últimos meses de su gira. A principios de junio, por estrictas directivas médicas, canceló dos espectáculos en Las Vegas y, a finales de ese mismo mes, hizo lo propio en San Diego.

La preocupación pública llegó a su punto máximo durante un concierto en Utah, donde el artista debió detener el espectáculo a mitad de función para retirarse a camarines y utilizar un tanque de oxígeno de asistencia médica. Posteriormente se supo que el cantante arrastraba un cuadro de infección respiratoria aguda, laringitis y tensión en sus cuerdas vocales.

Pese a estas recurrentes complicaciones, el intérprete se mantiene firme en su postura de no retirarse definitivamente y proyecta su regreso a los escenarios al concluir su rehabilitación.