El Refugio Nocturno y Hogar de Tránsito “Cura Brochero” atraviesa una situación de crisis que, según advierten desde la institución, podría llevar al cierre de sus puertas este mismo fin de semana. Frente a este escenario, el concejal Daniel Ribetti, del bloque Juntos por Carlos Paz, presentó un proyecto de resolución para que el Municipio convoque de manera urgente a una mesa de diálogo intersectorial.
La propuesta busca reunir a representantes del refugio, vecinos y comerciantes de avenida Cárcano, funcionarios de las áreas municipales involucradas y concejales, con el objetivo de encontrar una salida que permita atender los reclamos del sector y, al mismo tiempo, garantizar la continuidad de la asistencia a las personas en situación de calle.
En los argumentos de la propuesta, el concejal recordó que el refugio lleva 28 años funcionando en Villa Carlos Paz y brinda alojamiento transitorio, alimentación, contención y asistencia a personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
El pedido de diálogo
Uno de los puntos centrales del proyecto es la creación de una mesa de diálogo que permita abordar el conflicto de manera integral.
La iniciativa sostiene que los reclamos de vecinos y comerciantes de la zona por cuestiones vinculadas con inseguridad, higiene y ocupación del espacio público deben ser atendidos por las autoridades municipales.
Sin embargo, plantea que esas situaciones no pueden resolverse simplemente debilitando o cerrando el refugio, porque eso trasladaría el problema directamente a la calle.
Por eso, Ribetti propone que las distintas partes se sienten a discutir alternativas y puedan consensuar una solución que contemple las necesidades del barrio sin dejar sin asistencia a quienes actualmente concurren al establecimiento.
Actualizar el aporte municipal
En el mismo proyecto que tomó estado legislativo e ingresó en el orden del día para la sesión ordinaria de este jueves, el edil también pone el foco en la situación económica del Cura Brochero.
Según los fundamentos, el Municipio mantiene desde hace años una política de asistencia económica al refugio, iniciada con la Ordenanza 4859 de 2007 y actualizada posteriormente mediante distintas normas.
Para los autores de la iniciativa, esa continuidad demuestra que el vínculo entre la Municipalidad y la institución constituye una política sostenida en el tiempo y no una ayuda ocasional.
Sin embargo, advierten que durante el transcurso del año no se actualizó el monto del subsidio, mientras aumentaron los costos del inmueble, los servicios, los alimentos, la medicación y los demás gastos necesarios para mantener el funcionamiento.
Por eso, el proyecto también exhorta al Departamento Ejecutivo a disponer los mecanismos administrativos y presupuestarios necesarios para garantizar la continuidad del servicio, incluyendo la actualización del aporte de acuerdo con los costos reales de funcionamiento.
El riesgo de cierre
La preocupación aumentó luego del abrazo simbólico realizado el 8 de agosto en la sede de avenida Cárcano. Según consta en el proyecto, representantes y voluntarios advirtieron que la institución atraviesa una situación crítica y que podría cerrar sus puertas si no obtiene una respuesta.
Para los concejales que acompañan la iniciativa, un eventual cierre dejaría a un número indeterminado de personas en situación de calle sin techo, alimento ni contención, en pleno período invernal.
El proyecto advierte además que, antes de avanzar con una eventual relocalización, debería existir un inmueble alternativo, con condiciones edilicias y sanitarias adecuadas, seguridad, accesibilidad y recursos económicos garantizados.
Qué propone el proyecto
La iniciativa plantea cuatro puntos principales:
- Expresar preocupación institucional por la crisis económica del Refugio Cura Brochero y el riesgo de cierre.
- Exhortar al Ejecutivo municipal a garantizar la continuidad del servicio y actualizar el aporte económico según los costos reales.
- Advertir sobre las consecuencias institucionales y sociales que tendría el cierre sin una alternativa estatal.
- Crear una mesa de diálogo intersectorial con el refugio, vecinos, comerciantes, funcionarios municipales y concejales.
El objetivo, según la propuesta, es que la discusión no quede reducida a una disputa entre el refugio y los vecinos de la zona, sino que se transforme en una política pública que permita resolver los problemas del sector sin dejar sin asistencia a las personas en situación de calle.





