Junto al umbral de la Casa Histórica y flanqueado por más de la mitad de los gobernadores del país, el presidente Javier Milei encabezó el acto por el Día de la Independencia y proyectó el escenario político de cara a los próximos años.

El jefe de Estado reafirmó el rumbo de su gestión económica y política. Con un fuerte hincapié en las reformas legislativas obtenidas y en los indicadores macroeconómicos, Milei aprovechó la ocasión para reconocer el rol de los mandatarios provinciales que acompañaron las iniciativas libertarias en un contexto de debilidad parlamentaria originaria.

“Todo esto se logró con un Poder Ejecutivo Nacional con el menor poder parlamentario de la historia; por eso agradezco a los gobernadores por haber estado a la altura cuando la historia lo demandaba, dispuestos a colaborar en la transformación que estamos llevando a cabo”, remarcó el Presidente, acompañado de cerca por el mandatario anfitrión, Osvaldo Jaldo, a quien le agradeció especialmente la hospitalidad y la organización de la vigilia.

El Pacto de Mayo como hoja de ruta

El líder libertario vinculó la gesta de 1816 con la actualidad, señalando que el compromiso de su administración es “liberar al pueblo argentino de la tiranía del Estado omnipresente”. En esa línea, recordó el documento de diez puntos firmado dos años atrás junto a 18 gobernadores: el Pacto de Mayo.

Al enumerar pilares como la inviolabilidad de la propiedad privada, el equilibrio fiscal innegociable y la rediscusión de la coparticipación federal para terminar con «el modelo extorsivo actual», Milei aseguró que se ha avanzado en gran parte de ellos. «La Argentina de hoy es diametralmente opuesta a la que heredamos», insistió.

Balance económico: «El cruce de los Andes»

El bloque central de su alocución estuvo dedicado a repasar los hitos de su administración. El Presidente destacó haber evitado una hiperinflación mediante «el ajuste más grande de la historia de la humanidad», ponderó la eliminación del cepo cambiario, la implementación del RIGI y el sostenimiento de más de dos años de superávit fiscal.

Asimismo, subrayó que la actual composición del Congreso —desde diciembre de 2025— permitió sancionar el primer presupuesto con equilibrio fiscal y libre de default en un siglo. Con los pagos de deuda externa totalmente cubiertos para 2026 y 2027 tras el acuerdo con los últimos holdouts, Milei graficó la épica de la gestión: “Haber logrado esta transformación económica sin default ni confiscaciones supone una suerte de cruce de los Andes en materia económica”.

Próxima etapa y las prioridades en el Congreso

Con la mirada puesta en el mediano plazo y en la renovación de bancas, el Presidente llamó a consolidar «las mayorías parlamentarias necesarias» para profundizar los cambios y someter la gestión a la evaluación de las urnas en los próximos comicios. «Nos mueve la posibilidad de llegar a las elecciones para que la gente nos evalúe en función de cuántas reformas hayamos hecho», adelantó.

De cara a los próximos meses, el Ejecutivo anticipó que enviará al Congreso un paquete de leyes con tres prioridades inmediatas:

  1. Modificación del Régimen de Zona Fría: Para eliminar subsidios indiscriminados y focalizar la asistencia en los sectores más vulnerables.
  2. Modificación de la Ley de Inocencia Fiscal: Con el objetivo de volverla universal y previsible.
  3. Reforma Política: Orientada a que las estructuras del Estado vuelvan a estar al servicio de la ciudadanía.

Hacia el final de su intervención, Milei convocó a construir un «federalismo verdadero, genuino e independiente del poder nacional» y pidió no desperdiciar la oportunidad histórica. «No hagamos caso omiso de la voluntad de los argentinos, que han votado mayoritariamente por una transformación contundente y duradera. A ellos debemos nuestro mandato», concluyó.