El gobernador Martín Llaryora cuestionó con dureza la iniciativa que busca excluir a la provincia del régimen diferencial de tarifas de gas natural y advirtió que la medida provocará un fuerte incremento en las facturas de miles de familias. El proyecto se tratará en el Congreso Nacional el próximo miércoles.

“Sacar a Córdoba de la zona fría es una locura. Va a significar un salto tremendo en las boletas, que se van a disparar exponencialmente”, afirmó el mandatario provincial. Según detalló, la modificación impactará de manera directa sobre más de 600 mil hogares cordobeses, una situación que consideró crítica dado que, en el contexto económico actual, «los vecinos no llegan a fin de mes».

Ante este escenario, Llaryora lanzó un fuerte reclamo a los legisladores nacionales por Córdoba, solicitándoles una postura firme en el recinto: “Les pido a los diputados y senadores de la provincia que defiendan a Córdoba y no entreguen a los cordobeses. Los vecinos tienen que saber qué va a votar cada uno”. En esa línea, remarcó que tanto los representantes provinciales como la senadora Alejandra Vigo ya manifestaron su rechazo.

El gobernador también vinculó la discusión con los reclamos históricos por el reparto de recursos con la Nación. “Ya se llevan dinero por las retenciones y por el impuesto a los combustibles sin que vuelvan las obras. Ahora también quieren que los cordobeses paguen más cara la boleta de gas y que no vuelva absolutamente nada”, criticó.

El impacto en la provincia

Actualmente, Córdoba cuenta con 13 departamentos bajo el régimen de Zona Fría (Calamuchita, Capital, General Roca, General San Martín, Juárez Celman, Marcos Juárez, Presidente Roque Sáenz Peña, Río Cuarto, Río Segundo, San Javier, Santa María, Tercero Arriba y Unión). Este esquema otorga descuentos automáticos del 30% para usuarios residenciales en general y del 50% para sectores vulnerables, como jubilados y beneficiarios de asignaciones.

El dictamen impulsado por el oficialismo en la Cámara de Diputados propone eliminar el criterio geográfico para provincias de zonas templadas e intermedias como Córdoba, para reemplazarlo por un sistema focalizado únicamente en hogares con ingresos inferiores a tres canastas básicas. De avanzar la reforma, la gran mayoría de las familias cordobesas perderá el beneficio por condiciones climáticas.