Las Leonas volvieron a tocar la gloria. La Selección argentina femenina de hockey sobre césped se consagró campeona del mundo tras vencer a Países Bajos por 3-1 en los penales australianos, luego de empatar 1-1 durante los 60 minutos. De esta manera, el conjunto dirigido por Fernando Ferrara consiguió la tercera estrella mundial de su historia.

La definición tuvo lugar en el estadio Wagener de Amstelveen, en territorio neerlandés, ante un rival que llegaba como tricampeón consecutivo y buscaba prolongar su dominio. Argentina, en cambio, debió sobreponerse a un comienzo adverso y encontró el empate en el tramo decisivo para llevar el partido a una instancia cargada de tensión.

El marcador se mantuvo igualado durante el primer cuarto, en un desarrollo cerrado y con pocas oportunidades claras. Países Bajos comenzó a tomar mayor protagonismo en el segundo período y consiguió abrir el marcador sobre el cierre, cuando Yibbi Jansen aprovechó un córner corto para establecer el 1-0.

Lejos de quedarse atrás, Las Leonas salieron decididas a cambiar el rumbo después del descanso. El equipo argentino presionó a las locales, generó varias aproximaciones y dispuso de cuatro córners cortos en el tercer cuarto, aunque no logró convertir ninguno.

La insistencia finalmente tuvo recompensa en el último período. Cuando faltaban menos de seis minutos para el final, María José Granatto apareció dentro del área tras el séptimo córner corto argentino y marcó el 1-1 que mantuvo con vida al seleccionado nacional.

Con el empate consumado, el título debió definirse mediante penales australianos. Allí apareció una de las grandes protagonistas de la jornada: Cristina Cosentino. La arquera argentina respondió en los momentos decisivos y detuvo tres ejecuciones neerlandesas para sostener la ventaja de Las Leonas.

La definición quedó sellada con la ejecución de Sofía Cairó, quien convirtió el penal decisivo y desató el festejo argentino. El 3-1 en la tanda significó una nueva consagración mundial y puso fin a 16 años de espera desde el título obtenido en Rosario 2010.

Con esta conquista, Las Leonas volvieron a levantar la Copa del Mundo después de los campeonatos conseguidos en Perth 2002 y Rosario 2010. Además, el triunfo tuvo un valor especial porque llegó justamente ante Países Bajos, que había ganado las últimas tres ediciones del torneo.

El camino de Las Leonas hasta la final

El seleccionado argentino completó un recorrido invicto hasta el partido decisivo. En la fase inicial empató 1-1 con Estados Unidos, derrotó 3-2 a Alemania y superó 2-0 a Escocia. Luego, en la segunda instancia, venció 3-0 a España e igualó 0-0 frente a Bélgica.

En las semifinales, Argentina derrotó 1-0 a Australia y consiguió el pasaje a su segunda final mundialista consecutiva. La victoria ante las neerlandesas terminó de coronar un torneo en el que el equipo de Ferrara mostró solidez defensiva, capacidad de reacción y personalidad en los momentos determinantes.