Luciano Vaccalluzzo logró completar este sábado una durísima prueba de 107,8 kilómetros y 6.198 metros de desnivel positivo en el marco del UTMB Mont-Blanc, en Francia.
El corredor de Villa Carlos Paz llegó a la competencia condicionado por una lesión en una de sus rodillas y sabía de antemano que probablemente no podría mostrar su mejor rendimiento. Sin embargo, el desafío terminó convirtiéndose en una prueba de resistencia física y, especialmente, mental.
Vaccalluzzo cruzó la meta en Chamonix después de 24 horas, 14 minutos y 22 segundos de carrera. Finalizó 986° en la clasificación general y 128° en su categoría.
El momento más difícil llegó alrededor del kilómetro 80, cuando la rodilla comenzó a impedirle continuar con normalidad. Allí tuvo que detenerse y tomar una decisión: abandonar o intentar completar los casi 28 kilómetros que todavía quedaban.
“Hice la carrera que pude. La rodilla en el kilómetro 80 no pudo más. Así que me senté, evalué y decidí seguir. No quería ser uno de los 650 DNF, preferí terminar como pude. Sabíamos que era una posibilidad”, contó Vaccalluzzo a Carlos Paz Vivo! luego de cruzar la meta.
La sigla DNF —Did Not Finish— identifica a quienes deben abandonar una competencia antes de llegar a la meta. Vaccalluzzo sabía que su lesión podía obligarlo a sumarse a esa lista, pero eligió continuar.
A partir de allí ya no se trató de buscar una posición ni un tiempo determinado. El objetivo pasó a ser simplemente avanzar y llegar a Chamonix.
Y lo consiguió.
Después de más de un día atravesando senderos de montaña, desniveles y el dolor acumulado en su rodilla, Luciano Vaccalluzzo completó los 107 kilómetros del Mont Blanc, cerrando una carrera que probablemente no fue la que había imaginado, pero que terminó demostrando su temple para no abandonar cuando el cuerpo comenzó a ponerle límites.







