Ante el órgano rector del Programa Mundial de Alimentos en Roma, el pontífice denunció las trabas burocráticas a la ayuda humanitaria y reclamó mayor eficacia global ante el déficit de fondos.

ROMA -El papa León XIV expresó este lunes su profunda preocupación por la facilidad con la que se financian los conflictos bélicos en comparación con el apoyo alimentario destinado a las poblaciones más vulnerables. Durante un discurso ante el órgano rector del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, el pontífice instó a los gobiernos de todo el mundo a aumentar los recursos para combatir el hambre de manera eficaz.

En su intervención, el líder de la Iglesia Católica criticó duramente la burocracia, las visiones ideológicas sesgadas y las barreras aduaneras e impenetrables que obstaculizan la entrega de ayuda humanitaria a quienes más lo necesitan, contrastando esta situación con la falta de restricciones que goza el gasto militar global.

«Mientras que las formas de ayuda y los proyectos de desarrollo se ven obstaculizados por decisiones políticas complejas e incomprensibles, visiones ideológicas sesgadas y barreras aduaneras impenetrables, las armas no», sentenció León XIV, haciendo eco de las advertencias que el fallecido papa Francisco realizó hace diez años en una visita al mismo organismo. «En efecto, los conflictos se ‘alimentan’ con mayor facilidad que con la que se nutre a las personas», agregó.

Una crisis humanitaria con financiamiento en caída

La advertencia de la Santa Sede llega en un momento crítico para la asistencia internacional. Según un informe reciente del PMA, el financiamiento para la ayuda alimentaria ha disminuido drásticamente alrededor de un 59% desde el año 2022, en un contexto donde las necesidades humanas se han incrementado a raíz de lo que el papa describió como «realidades persistentes»: conflictos bélicos, problemas climáticos y tensiones económicas.

Para este año 2026, el PMA sigue solicitando más de 10.000 millones de dólares, una cifra que, de igual manera, se encuentra muy por debajo de lo que verdaderamente se requiere para mitigar la crisis.

El impacto de los recortes de Estados Unidos

El panorama del financiamiento internacional se vio fuertemente afectado el año pasado, cuando el gobierno de Donald Trump eliminó la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), lo que provocó un recorte de 60.000 millones de dólares en la asistencia global total.

A pesar de este escenario, tras una serie de ajustes realizados en diciembre, Estados Unidos restableció una parte de sus fondos. La semana pasada se anunció el compromiso norteamericano de aportar 800 millones de dólares al PMA —lo que ayudará a más de 38 millones de personas en al menos 37 países— junto con una partida de 218 millones de dólares en ayuda para UNICEF.

Un llamado a la cooperación y a la dignidad humana

Hacia el cierre de su discurso, León XIV advirtió que el sistema global no solo está fallando, sino que también reproduce las condiciones estructurales que generan el hambre. Señaló que la desconfianza entre las naciones y el enfoque exclusivo en los intereses nacionales individuales actúan como barreras para los esfuerzos conjuntos, lo que a su vez termina alimentando la inestabilidad mundial.

Por este motivo, el pontífice exhortó a los líderes internacionales a situar la dignidad humana en el centro de todas sus decisiones políticas y económicas. «Toda persona humana posee una dignidad inherente e inalienable que permanece intacta independientemente de las circunstancias, la condición o el estatus social», concluyó.